No eres tú, soy yo: es que no me gustan los cómics

Por Alberto Pérez, @NoUso

 

No sería ni la primera ni la última vez que alguien realiza un rechazo parcial dentro de un campo general sobre el que se le presupone un gusto y consumo absoluto. Se supone que si eres pintor, toda la historia de la pintura debe interesarte. Que si eres músico no deberías rechazar ninguna expresión artística asociada o que si eres cinéfilo tendrías que encontrar placer hasta en el visionado de la más ponzoñosa de las películas del género genito-documental. Solo que a veces las cosas no ocurren exactamente así y uno termina encontrándose de lleno en una gran contradicción capaz de llevar su ánimo a los umbrales de una importante neurosis. ¿Qué hacer? tal vez mejor optar por exponer tu reflexión y tu angustia existencial en público, por si de un ejercicio de apertura aparece una cierta sensación de liberación absoluta.

Jorge Martínez, el alopécico y peligroso líder de Ilegales cantaba hace años aquello de “Odio los pasodobles” y yo tengo una confesión parecida que hacer: soy redactor de CIBASS y sin embargo tengo que decir que hay algo dentro del campo de la cultura pop con lo que no consigo conectar. Que la redacción de Can It Be All So Simple me perdone, espero que con esta autocrítica realizada en público pueda librar a mi familia del Gulag a cambio de mi propio sacrificio.

Queridos amigos y amigas: no me gustan los cómics.

No me gustan los cómics. Puede parecer una oración generalizada, fuera de contexto, e incluso impertinente, pero es la realidad. No me gustan los cómics. No soy capaz de leer un cómic o tebeo, incluso las tiras cómicas, las viñetas, si son demasiado largas, tampoco soy capaz de leerlas. El noveno arte no está hecho para mi o seguramente sea yo el que no está hecho para el noveno arte. Quien sabe. La cuestión definitiva que hará que mi teléfono no vuelva a sonar en eones es justamenta esa: que no me gustan.

He de ser sincero y decir que me he pensado mucho escribir este post. Le he dado muchas vueltas, lo he imaginado de mil maneras y lo cierto es que lo llevaba rumiando mucho tiempo pero no me atrevía a hacerlo. Es como saltar sin red: sé que muchos de nuestros lectores me van a llamar de todo y van a pensar fatal acerca de mi persona, algunos lo explicitarán y otros no, y seguramente alguno saque su cachaba e intente darme con ella en la cabeza a la primera oportunidad. ¿Qué puedo hacer? tendré que salir a la calle con guardaespaldas a partir de ahora, pero finalmente he decidido echarle valor al asunto y desahogarme por aquí. Prestadme vuestras palanganas y poneros en fila que os voy a ofrecer una sustanciosa deposición.

Alan Moore presto a darme un golpe con su cachaba

Alan Moore presto a darme un golpe con su cachaba

Me muevo en un círculo donde el trasiego de tebeos (o de cómics, o de novela gráfica, o de historietas, o de fanzines, o de como queráis o necesitéis llamarlo, que yo ya no me aclaro) es importante, donde la gente se presta, se vende, se regala ediciones de diferentes historias. Entro en casa de amigos y amigas cuyas estanterías están presididas por volúmenes impresionantes de ediciones especiales, simples recopilaciones de viñetas coloreadas o en blanco y negro. Los miro con una mezcla de admiración y envidia, y me pregunto por qué a mi no. Por qué yo no puedo ser como ellos, por qué a mi el hombre del espacio con sus superpoderes no me dotó de la capacidad para disfrutar de una buena historia narrada y construida mediante una sucesión de viñetas. Que clase de tipo soy. De que planeta vengo.
No siempre he sido así. No es que de pequeño viviera en una tienda especializada como el Cómic Center de Pasadena, ni que mi padre fuese el Stuart Bloom de The Big Bang Theory (no por amor de dios, no). Ni mucho menos, pero sí me leí en la biblioteca del colegio todos los volúmenes que pude de Asterix (me encantaba y me encanta Asterix, a pesar de lo que el cine ha hecho con el personaje). También leí (y tengo algunos volúmenes en casa) cosas de Mafalda. Lo intenté on Tintín, pero la historia no me encajaba, ahora de adulto lo he llegado a repudiar; Consecuencias del estudio del colonialismo, supongo, que no da para tolerar esa basura racista llamada “Las aventuras de Tintín en el Congo”. Por supuesto, era un ávido consumidor de aquel suplemento dominical llamado Gente Menuda (sé que es demasiado rancio decirlo, pero siempre fue una forma muy lúmpen de acercar a los críos al mundo del cómic y merece su sitio en la historia) y de las historias elementales de Mortadelo y Filemón, Zipi y Zape, etc. De adolescente y en mi primera adultez consumía revistas satíricas (El Jueves fue un referente), pero nunca pude con cosas como Martinez el Facha, que aunque a su favor deba decir que siendo un personaje grandioso yo sin embargo no era capaz de leer las historias completas.

CIBASS martinez el facha

El legendario Martínez el facha de Kim

El caso es que no puedo leerlas, no me convencen, no me llenan, no me enganchan. Reconozco que hay historias buenas, muy buenas, pero me dejan a medias. De hecho volví a hacer una ofensiva hace relativamente poco y conseguí leer casi entero “Transmetropolitan”. Eso me dio alas a pedir algunos cómics prestados, pero… no.

En este blog hay mucha pasión por las historias viñeteadas, no en vano contamos con uno de los más grandes del panorama español, el gran Furillo, que nos presenta puntualmente sus Furilladas. Todos y todas leen cómics. Tenemos reseñas que van desde el cómic sobre Velázquez “Las Meninas, hasta análisis de todo el universo Marvel. Revisiones y opiniones sobre obras importantes como el From Hell, Nowhere Man, V de Vendetta, Akira, Hellboy, etc.
Es impresionante.

Hubo un tiempo en que achacaba este disgusto a las historias, antes renegaba de la Sci-Fi como género, hasta que mi amigo Luisfer, ávido lector y escritor del género me fue metiendo al bueno de Philip K Dick por los ojos, y al final cayeron muchas obras del género, desde Fundación hasta la Guía del Autoestopista Galáctico. Con el tiempo, y con la ayuda del cine, los superhéroes tradicionales y sus mundos no me eran ajenos, así he visto, revisto y analizado toda la saga de Batman, desde la película de Adam West hasta los caballeros oscuros más modernos.

Pero no, no soy capaz de leer un cómic de Batman. Cuando el grupo de amigos más cercanos nos enganchamos a True Detective (Season 1, por supuesto) comenzamos a hablar de las influencias de From Hell como cómic sobre la obra, etc. Total, que me entraron unas ganas locas de leerlo. Me lo prestaron, y… nada. Imposible. Soy yo, que no puedo.

Lo he intentado con Maus, con las historias de Paco Roca, con From Hell, con el universo Marvel, incluso con algún volúmen de Star Wars y oye, que nada. Me acabo de acordar que también leí uno de los clásicos de la filosofía adaptados al género Manga que realizó la editorial Herder, fue el primero que sacaron, “Así habló Zaratustra”, lo leí entero, pero acabé deseando llegar a la última página lo antes posible.

CIBASS Asi_hablo_Zaratustra-manga-Nietzsche_

Asi habló Zaratustra de Nietzsche (el manga)

¿Porqué me pasa esto? No lo sé. Tras mucho tiempo creo que la culpa es del formato, no soy capaz de leer con las imágenes al lado, creo que es una cuestión de adaptación al medio. La idea de contar esto en público y en un sitio donde hay pasión por el formato y las historias, es básicamente por saber si hay más gente como yo. Necesito saber que no estoy solo, que no soy un enfermo tan incurable, que no estoy loco. Por supuesto aceptaré la caña que me deis, si no a ver qué gracia tendría esto.

Hace un tiempo habría concluído este post con un “qué cómics creeis que debería leer para adaptarme al formato”, cuál me fascinaría tanto por la historia como por sus dibujos haciendo caer del caballo a lo San Pablo (el artista anteriormente conocido como Saulo) y me llevaría a una epifanía tal que empezara a rebuscar por los estantes de las tiendas especializadas. Pero ahora ya me doy por perdido, esto de los cómics no es lo mío.

Este es mi alegato señorías. Condenadme, no me importa. La historia me absolverá.


One Response to “No eres tú, soy yo: es que no me gustan los cómics”

  1. jqkass says:

    Hola. Primera vez para mí esta pagina. Llegue aqui luego de finalizar la lectura de Watchmen, q se supone es el mejor comic de la historia, y seguidamente googlear la pregunta “por q no me gustan los cómics?” Tuve q hacerle esta pregunta a la web luego de leer al menos doscientos números de distintos cómics. Tengo 28 años y he leído absolutamente de todo… Miles de libros, novelas, cuentos, poesías, historia, etc. Me apasiona leer. Soy capaz de apasionarme tanto con una buena historia como con una buena serie de tv, con un anime o hasta con una biografia de wikipedia, peeero… los comics no me llegan… No me tocan esa fibra interna q hace q mi cerebro libere dopamina (quimico neurologico relacionado al placer) como si lo hacen las simples letras negras sobre el blanco papel.
    Dicho esto debo decir q me gusto mucho tu sinceridad y tu analisis, y si bien me siento identificado en gran manera con tus sentimientos, tengo una teoría…
    Comence a leer comics hace un año. Amo las historias y qria verme apasionado por nuevas formas de ser contadas. No me pasó como a vos eso de dejar los comics por la mitad. Soy sumamente obsesivo con terminar lo q empiezo pero conozco muy bien la sensacion de qrer llegar cuanto antes a la ultima pagina. Aclaro a quienes lean este comentario q no solo lei watchman… Lei sandman, lei la cosa del pantano, batman en sus versiones mas recomendadas, civil war, algunos mangas exitosos, y otros comics de lectura obligatoria, pero, aunq reconozco q las historias son muy buenas, excelentes, los giros en las tramas impecables, sorprendentes… Todo lo demas me resulta denso. Ojo… Se reconocer a sandman como una narracion de otra galaxia, pero nunca disfrute muchisimo de la lectura, ni me hizo sentir ese vuelco en el corazon del q si fue capaz la narracion de una novela o la escena de una serie… La razon, a mi juzgar, es q empece tarde. Si de niño hubiese leido comics, de los q son un numero tras otro, estos tendrian un sabor especial para mi como lo tienen para mis amigos, por ejemplo.
    Debo decir, sin embargo, q en toda esta lectura hubo un comic capaz de “engancharme” durante una buena cantidad de numeros: Y, the last man. Estoy seguro de que fue por que es un comic de facil lectura. De lectura rapida, quiero decir. La trama es muy interesante pero se estira mucho el desenlace y el final es una verdadera cagada.
    En fin… Creo q para tipos como nosotros los comics son como los picasso… Es obvio q son algo fuera de serie y q es arte del mejor… Pero hay gente a la no le gustan. Punto final.

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