Hellboy, El Cadáver: el peso sobre los hombros

Por Jesús López, @jelopesp

Teig O´Kane era el hijo de un adinerado granjero de éxito. Su vida, por casta, estaba resuelta. Teig se dedicaba a malgastar su vida bebiendo, jugando a las cartas y bailando con señoritas. Un hedonista en toda regla. Y todo ello con el beneplácito de su padre, cuyo único objetivo es que Teig fuese feliz.
Pero hete aquí que un día llega a los oídos de su padre que ha mancillado el honor de una jovencita del pueblo, Mary. El granjero, que había sido un tipo comprensivo con su hijo, considera esto intolerable. Un chico díscolo y un embarazo es un acto inconcebible e injusto para la chica. Así que el padre llega a una determinación: o se casa con la chica o será desheredado. Teig habrá de tomar una decisión, para ello tendrá toda la noche para reflexionar.
Ante esta dicotomía, con todo su futuro en juego, O´Kane decide ir a dar un paseo, para poner en orden sus ideas. Ensimismado en sus pensamientos, no se dio cuenta que eran cerca de las doce de la noche, cuando de repente escuchó voces en el bosque. Poco a poco fue acercándose hacia ellas, pudiendo observar la figura de unos veinte hombrecillos de no más de tres pies de altura que cargaban un objeto aparentemente pesado.

El más anciano de ellos también pudo vislumbrar la presencia de Teig O´Kane, llamándolo por su nombre. Teig se quedó helado. ¿Cómo podía ese enano saber su nombre? ¿Y no es eso que portaban un cadáver? Estupefacto por la situación, Teig no atinaba a decir palabra.
El anciano, además, tenía conocimiento de la desordenada vida del chico. Eso iba a convertirlo en esclavo de los hombrecillos. Y su misión no iba a ser otra que tener que cargar el cadáver y darle cristiana sepultura en alguna de las localizaciones indicadas por el anciano. Y para ello tenía toda esa noche. Si al amanecer, no había logrado completar su misión, exigirían satisfacción.
Afortunadamente para Teig, el cadáver tenía la capacidad de indicarle el camino hacia los posibles sepulcros en los que podía ser depositado. Justo antes del amanecer, Teig consigue su objetivo. El final del viaje supone un punto de inflexión hacia un cambio de vida, su redención, el sentar la cabeza, afrontar su vida desde un punto de vista más maduro y asumir las consecuencias de sus actos. Así, decide casarse con Mary, la mujer a la que se da cuenta que ama, compartir su vida y finalmente, ser feliz de verdad.

A grandes rasgos, éste sería el resumen de la fábula irlandesaTeig O´Kane and the Corpse”/”Tadhg Ó´Catháin agus an Corpán”, obra de Douglas Hyde, basada en una balada gaélica que escuchó una vez de un anciano de Feenagh, Irlanda. A su vez, el cuento popular sirve de inspiración para el cómic del que hoy vamos a hablar: El cadáver.

CIBASS Hellboy portada de The Corpse

Hellboy es la creación original de Mike Mignola (Berkeley, California, 1960), uno de los autores del mundo del cómic más personales, elegantes y admirados. Empezó su carrera en 1980 ilustrando anuncios en The Comic Reader. En 1982 se graduó en la California College of the Arts y es en 1983 cuando inicia su trabajo en las majors del cómic, entintando en Marvel Comics series como Daredevil o Power Man and Iron Fist, ocupándose posteriormente del dibujo en The Incredible Hulk o Alpha Flight.

En 1987, inicia su andadura en DC Comics, donde destacan sus obras Superman: World of Kripton (miniserie con guión de John Byrne), Cosmic Odyssey (miniserie con guión de Jim Starlin) y Batman: Luz de Gas (1989, el primer Otros Mundos de DC, donde Batman se enfrenta a Jack el destripador). Mignola ha conseguido consolidar su estilo propio, llamando la atención del gran público.

A partir de este momento, Mignola se aleja del cómic de superhéroes, y comienza a participar en proyectos más personales, como la adaptación al cómic de la película Bram Stroker’s Dracula, consiguiendo que incluso Francis Ford Coppola y George Lucas le pidieron su colaboración en el storyboard de algunas secuencias de la película.

Pero su proyecto más personal, y gracias al cual conocemos a Mignola, se inicia en 1993. Durante una convención de cómics se le ocurrió un nombre para un personaje. Sonaba bien. Hellboy. Mignola tenía claro el tipo de historias que quería contar, pero no siempre se adaptaban bien a la continuidad de los personajes de las grandes editoriales. ¿Qué mejor que utilizar su propio personaje? Ofreció la idea en las oficinas de DC, les encantó, pero la idea de un chico del Infierno no era plato de gusto para las mentes bienpensantes.

Por suerte, existen las editoriales independientes. Dark Horse había creado el sello Legend, al que empezaron a emigrar pesos pesados de la talla de Frank Miller, Walter Simonson o John Byrne en busca de libertad creativa. Así surge el Hellboy que todos conocemos.

CIBASS Mike Mignola

Hellboy, el demonio investigador de lo paranormal, de color rojo, larga cola y una descomunal (y misteriosa) mano derecha de piedra, es la criatura que el día 23 de diciembre de 1944 apareció en una ruinosa iglesia de East Bromwich, Inglaterra, gracias a la invocación de Grigori Yefímovich Rasputín, el Monje Loco, como parte del Proyecto Ragna Rok (nombre tomado de la mitología nórdica, literalmente el destino de los dioses, la apocalíptica batalla entre Odín y Loki que llevará a la práctica destrucción total del universo). El Proyecto Ragna Rok, desarrollado por los Nazis con el objetivo de decantar las Segunda Guerra Mundial a su favor, utilizando para ello prácticas sobrenaturales, afortunadamente salió mal, cayendo Hellboy en manos de los aliados. Hellboy fue criado por el Ejército de Estados Unidos y por el BPRD (Agencia de Defensa y de Investigación Paranormal), del que formará parte como agente desde 1952. El director de la Agencia, Trevor Bruttenholm, se convierte oficialmente en su padre adoptivo en 1946 y Hellboy adquiere el status de “humano” por la Naciones Unidas en 1952.
Centrándonos ya en la historia de Hellboy que hoy nos compete, es importante destacar que El cadáver, como Hellboy en general, bebe del folklore (en este caso celta y anglosajón). De este modo, el leitmotiv de la historia es la búsqueda de la pequeña Alice Monaghan, secuestrada por los Daoine Sídhe, literalmente “gente de las montículos”, duendes descendientes de los Tuatha Dé Danann, antiguo pueblo irlandés que fue arrojado al inframundo tras la invasión de Irlanda por los gaélicos, teniendo que refugiarse en los sídhe o montículos sobre los que se asientan los monumentos megalíticos. En su lugar, dejan a Gruagach, un changeling o cambiante, un tipo de duende de la mitología celta con la capacidad de adoptar formas diversas.

CIBASS Hellboy el Gruagach

Aquí es donde entra en acción Hellboy. El detective de lo desconocido es requerido por la familia Monaghan ante la sospecha de su madre del intercambio, al haber observado alteraciones en su comportamiento (es importante destacar que es común en la literatura medieval la asociación de trastornos conductuales o síntomas inexplicables en la infancia con la presencia de cambiantes). Para ello utiliza la ancestral técnica del contacto con una herradura, la bestia negra de este tipo de elfos. Ante el descubrimiento, Hellboy, expeditivo como pocos héroes, consigue averiguar dónde se encuentran los captores de la pequeña y posteriormente lanza a Gruagach a la chimenea. Éste, humillado, clama venganza contra Hellboy (cosa poco habitual en este tipo de seres, si bien en ocasiones sí actúan con malignidad).

Y es aquí cuando El cadáver se transforma en una historia à la “Teig O´Kane and the Corpse”. Hellboy, con las indicaciones de Gruagach, sale al encuentro de, en este caso, tres hombrecillos de no más de tres pies de altura que cargan con un pesado cadáver, correspondiente a Tom O´Clannie, hombre al que no le gustaba trabajar, pero bebía, jugaba a las cartas y bailaba sin cansarse con las chicas más guapas (lo que nos recuerda a las características del Teig O´Kane de la fábula). Hellboy ha de entrar en el juego de los tres Daoine Sídhe para conseguir recuperar a Alice Monaghan, por lo que se ve convertido en el porteador del cadáver hasta hallar alguna de las seis localizaciones que le indican (idénticas a las de la obra de Douglas Hyde) para dar cristiana sepultura al cuerpo.

CIBASS Hellboy portando al cadáver

La misión no será fácil, ya que, además de ser una prueba contra el reloj, Gruagach está dispuesto a vengarse de Hellboy. Para ello requiere de la ayuda de Jenny Dientes-Verdes, nuevo guiño de Mignola hacia la mitología inglesa y celta. Jenny Dientes-Verdes, antiguo amor de Gruagach, es una bruja acuática de pelo largo y enmarañado y largas uñas y dientes afilados y verdosos, que habita bajo las aguas de zonas pantanosas y cenagosas, esperando a sus presas, generalmente viajeros desamparados, a los que arrastra bajo las aguas hasta ahogarlos. Esta vez, empero, su misión consiste en liberar de su cautividad a Grom, un monstruo guerrero gigante de aspecto humanoide y cabeza de jabalí, campeón de Connacht, campeón de la reina Medb, que luchó contra Cú Chulainn (también conocido como “el Aquiles irlandés”, es el héroe mitológico irlandés más famoso del ciclo del Ulster) en el valle del Sordo. Nuevamente Mignola utiliza un icono del folklore irlandés para frenar a Hellboy en su misión. Sin embargo, éste es un “hombre” de recursos y utilizando el amuleto de Cornelius Agrippa (famoso escritor, filósofo, alquimista, cabalista, médico y nigromante alemán, destacado por compilar y armonizar la demonología judía medieval con la cristiana), una reliquia sagrada procedente de la Biblioteca del Vaticano útil para luchar contra animales demoníacos, consigue que disminuya su tamaño y huya.

Sin embargo, durante la batalla con Grom, Tom O´Clannie, el cadáver, pierde su brazo derecho. Aquí Mignola aprovecha para hacer un impasse en la historia principal. Si bien en una escena anterior, Hellboy ignora las súplicas del cadáver por hacerse con un alijo de oro que encuentran en su camino, en esta ocasión, y a pesar de su lucha contra el tiempo, Hellboy muestra empatía por la pérdida de un brazo de su carga. Ser el poseedor de “la mano derecha de la fatalidad” tras la cual van varias criaturas sobrenaturales con el fin de arrebatársela y tener el control de esta fuente de poder demoníaco, hace mella en su corazoncito, se ve reflejado en el putrefacto Tom O´Clannie, y lo recupera de las garras de Jenny Dientes-Verdes.

Tanto en el caso de Teig O´Kane como en el de Hellboy, el cadáver puede ser visto como una ingeniosa metáfora tanto del peso de la ley, la obligación del padre sobre el hijo, como de la situación novedosa a la que se enfrenta el hijo. Así, Teig ante la amenaza de la desheredación por parte de su padre, ha de enfrentarse a la responsabilidad de hacerse cargo de la mujer a la que ha embarazado. Hellboy, por su parte, ha de seguir los pasos de su padre como investigador paranormal, a sabiendas de que él mismo es un elemento sobrenatural, a pesar de la negación contínua a la que se somete.

CIBASS Hellboy contra Grom

Por otro lado, el cadáver, en una especie de justicia poética, en el caso de Teig puede asimilarse al peso que supondría llevar a término el embarazo y crianza de un niño sola por parte de Mary. Para Hellboy puede representar el peso de su cornamenta, ésa que le hace recordar su auténtica naturaleza, la figura de Anung Un Rama, ésa que él quiere obviar,y que de hecho se arranca para no tener que cargar con ella. Jamás se ha preocupado de saber quién es. No piensa en eso. Sólo se limita a hacer su trabajo, que suele consistir en hacer morder el polvo a criaturas que se le parecen mucho. Pero aún así, trata de no pensar en ello.

El cadáver, por tanto, supone una contínua referencialidad. Pasamos de la tradición oral primigenia a la literatura propiamente dicha, y de ahí, a la cultura popular que supone el mundo del cómic, que a su vez, alimenta el mundo del cine con la escena del cadáver ruso de la popular película dirigida por Guillermo del Toro, Hellboy. Desde lo más sencillo a la mayor elaboración, el concepto del cadáver putrefacto abrazado a los hombros de forma irremediable se ancla en el subconsciente desde tiempos inmemoriales. Pero cada cual con sus matices y sus diferencias, con la adaptación propia al medio en el que nos encontramos, cada uno con sus peculiaridades y basado sobre todo en la importancia que se le quiere dar. Así, lo que supone un guiño, un homenaje al cómic por parte de del Toro, tiene una importancia capital en la obra literaria, es el centro de la misma, y en el caso del cómic de Mignola es el camino hacia la resolución de un problema.

Mignola se adueña de este modo de la mitología y el folklore de distintas culturas para adentrarnos en la historia de Hellboy. Y si bien a nivel de guión Mignola cumple con creces, donde el autor destaca es en la parte gráfica. He de reconocer que en un principio, el estilo de Mignola poco o nada me llamaba. Uno era de espectacularidad y splash-pages. Pero con el paso del tiempo, el estilo minimalista, plagado de claroscuros, pero a la vez detallista de Mignola te cautiva y te atrapa. Debe ser eso que llaman madurez. Además, no seré yo aquél que contradiga a figuras de la talla de Robert Bloch (autor de la novela Psicosis, en la que se basa la película de Hitchcock), Alan Moore o Guillermo del Toro.

“El Cielo, el Infierno y lo Humano resumidos en ese Ser.”


2 Responses to “Hellboy, El Cadáver: el peso sobre los hombros”

  1. […] Paso – El cómic, sin lugar a dudas, es la serie “Hellboy” (y todas sus ramificaciones) creada por el genial ilustrador y guionista Mike Mignola. Me […]

  2. […] y opiniones sobre obras importantes como el From Hell, Nowhere Man, V de Vendetta, Akira, Hellboy, etc. Es […]

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