Deadpool, cuando Marvel se volvió macarra

Por Francis Rivilla, @FRHdFcS / Scott Burton

Deadpool es el super héroe más toca cojones de la historia, o al menos de los relativamente conocidos. Con él (al menos en cuanto al proyecto cinematográfico de Marvel) la casa de las ideas pretende adelantarse a una zona de confort de la que nadie se queja pero a la que hay riesgo de llegar. Ya en Los Vengadores: La era de Ultrón vimos una evolución madura del desarrollo de personajes, en guión y estética y lo mismo con Capitán América 2: The winter soldier en cuanto a una visión más seca y agridulce de los personajes. Y por el lado contrario (el un poco más macarra) vimos algo del humor típico del legendario director Shane Black en Iron Man 3 y algo mucho más allá en la divertidísima Guardianes de la galaxia, probablemente una de las películas Marvel con menos complejos en su breve pero intensa historia como productora, probablemente por tratarse de personajes sin una inmensa legión de fans tal como puede ocurrir con cualquiera de los filmes en solitario (o en conjunto) de Los Vengadores.

De cualquier modo, Marvel se adelantaba a las posibles críticas por ofrecer un producto con un corte similar (que aunque mínimas ya empezaban a aflorar) empezando a evolucionar por los dos lados opuestos: tanto en el lado humorístico y de relajarse y tomarse menos en serio como por el ala seria y oscura. La combinación del símbolo súper heróico de trajes de colores y personajes con personalidades completamente definidas funcionaba bastante mejor que en el intento de DC Comics (su competidora más histórica y directa) por lograr algo parecido, caso de Man of Steel (Zach Snyder, 2013). Ahora faltaba afianzarse también por el lado más desenfadado.

CIBASS Deadpool Masacre tres

Fruto de esta tercera gran fase de Marvel (¿la cuarta mejor dicho?) se anunciaba hace casi dos años la producción de Deadpool, un personaje tan amado por su fiel ejército de fans como ignorado por los más ajenos al cómic. Marvel hacía felices a los seguidores del personaje y dejaba un poco descolocados a los cinéfilos menos fanáticos de las viñetas que se preguntaban el por qué de esta elección cuando aún hay personajes de la gran editorial sin una versión seria en pantalla grande -caso de El Castigador, por ejemplo. También traía cola la elección de Ryan Reynolds como actor principal, un tipo con proyección hace unos años y cuya carrera parecía estancada en un ni fú ni fa de películas sin gran impacto y al que -para más inri- los lectores de cómic y sus cerebros lo relacionan directamente con la decepcionante versión fílmica de otro de los personajes de cómic con fans más acerrimos: Green Lantern (Martin Campbell, 2011).

De cualquier modo, Marvel hizo la elección y no pareció equivocarse. Conocedores de lo que buscan los lectores de Deadpool empezó a crear memes, pequeños trailers y todo tipo de material promocional vendiendo exactamente el lado macarra que tanto gusta del anti héroe y el hype comenzó a subir y subir. Nosotros desde Can it be all so simple (bastante influenciables en cuanto a expectativas cinéfilas) nunca fuimos ajenos a la misma y gracias a los dos aquí firmantes vivimos en Canadá pudimos ir a verla una semana antes que nuestros compañeros de eso que llaman la península ibérica.
Y llegó el momento que muchos estábamos esperando. Tras meses y meses de ese bombardeo incesante por parte de la maquinaria de marketing de Marvel Studios, y tras decenas de guiños, de posibles spoilers, de trailers y teasers, Deadpool se ha estrenado este fin de semana en Canadá y otra serie de países. Tal como contamos unas líneas más arriba el hype que precedía a este estreno es casi insoportable pero ¿ha cumplido esta producción con esa espectatíva o se ha quedado en otro quiero y no puedo por parte del equipo encargado de esta producción? confiamos plenamente en Marvel pero nunca ha sido bueno el excesivo hype en el mundo del cine.

CIBASS Deadpool Masacre dos

El reto estaba ahí: Marvel eligió a Deadpool, el antihéroe más NSFW, dicharachero y esquizofrénico de su catálogo, para montar una película protagonizada por alguien en quien no se creía. Ya sabemos que las películas del estudio subsidiario de Disney no tienen, ni por asomo, nada que ver con las películas basadas en los cómics de DC pero a priori el personaje en cuestión iba a poner a prueba el carisma (o la falta del mismo) del bueno de Ryan Reynolds y encima de un director (Tim Miller) con algo de experiencia en películas de animación que prácticamente desconocemos. Arriesgadísima apuesta a todos los niveles.

Pero vaya si han superado las expectativas. Deadpool es una orgía de lo no políticamente correcto. Es una cinta llena de acción, ingeniosos diálogos, a veces desternillantes, otras veces llenos de cinismo, efectos especiales dignos de Marvel y un protagonista muy a la altura de las circunstancias y a lo que se espera de él conociendo su historia en entre viñetas. Lo único que quizás hemos echado en falta es ese punto de locura extrema que Deadpool presenta en los cómics, pero para ser una película de Disney-Marvel es bastante acertada teniendo en cuenta que ha de responder a un público mundial masivo y a una marca tan blanca como la del ratón Mickey. Para adelantaros un poco, muy poco, y a modo de resumen, el film gira en torno a un matón de tres al cuarto con demasiado potencial desaprovechado que encuentra el amor en el momento más inoportuno. Al pobre diablo le diagnostican un cáncer terminal y una fundación más que sospechosa le ofrece un tratamiento milagroso que le convertirá en un superhéroe. La letra pequeña es que este tratamiento jugará con su ADN y lo convertirá en un ser repelente a la vez que indestructible. A este punto, el protagonista intentará por todos los medios revertir los efectos de este tratamiento.

CIBASS Deadpool Masacre uno

Deadpool es una película para hacerte olvidar del mundo durante algo menos de dos horas y que, como presentación del personaje y sus orígenes, sólo supone el comienzo de lo que esperemos sea una buena fuente de entretenimiento gamberro y desenfadado. Una película que va un paso por encima de lo que se espera y que pone en el mapa mundial (en lo que solemos llamar primera división) a un personaje que antes no lo era y que ofrece un personaje tan estrafalario como divertido, que sirve como cimiento de una imagen que desencasilla a Marvel como productora de películas con una guía de estilo que empezaba a ser tan efectiva como similar en modo y forma. Deadpool ha venido para quedarse y nosotros estaremos aquí para verlo.

CIBASS Puntuación CIBASS Cuatro puntos


2 Responses to “Deadpool, cuando Marvel se volvió macarra”

  1. Víctor Campos says:

    De momento…
    Parece que el Hype estaba bien fundado.
    Ahora, a esperar al próximo Hype por un antihéroe “gamberro”
    Danny “Machete” Trejo se postula para realizar el papel de LOBO, el último Czarniano en el universo cinemático de la Distinguida Competencia.

  2. Mick82 says:

    Deseando ir el viernes cuando se estrena en España.

Leave a Reply

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para mejorar la experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies