Diez películas navideñas que no dan vergüenza ajena

Por JD Romero, @JD_Romero23

Se acerca la navidad (y cada vez se nos adelanta más y más) y nos adentramos en esa época en que tenemos que ser buenos con el prójimo, pasar tiempo con nuestros seres queridos y hacer como que nos preocupamos de los más desfavorecidos. Las luces, los árboles, los abrigos y bufandas se entremezclan con villancicos y los que vivimos en el sur tenemos que sufrir el peor invento de la historia; los villancicos rocieros. 

De cualquier modo, las navidades es una época que también tiene cosas buenas; podemos comprar (y comprarnos) chorradas sin sentirnos culpables y hay bastantes días de fiesta para disfrutar del ocio. Es en esas fechas cuando la televisión aprovecha para ofrecernos las bienintencionadas películas de temática navideña en las que se respira la magia y la pedantería de una época hinchada por un sistema económico basado en parecer en vez de en ser y en el consumo casi como única muestra de amor o afecto. Al menos con el Black Friday las rebajas son antes de los reyes magos y no después, para que luego digan que los americanos solo exportan cosas malas, y también nos han dado obras cinematográficas contextualizadas en tal época que merece la pena destacar más allá de las acartonadas producciones que todos conocemos y sufrimos en la niñez.

Y es que en el cine de temática navideña no es todo cursilería y moralejas irritables y previsibles; también hay obras atemporales que se sitúan en esta época pero que podemos disfrutar en cualquier época del año. Es por ello que hoy desde Can it be all so simple (y entendiendo la navidad a nuestra manera) nos gustaría dejaros con diez películas navideñas que no sólo no dan vergüenza sino que te harán disfrutar y sentirte orgulloso de esta época del año, a pesar de tener que cenar con tu cuñado.

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-El príncipe de Zamunda (John Landis, 1988)

John Landis -que poco antes había entregado las geniales Blues Brothers, Un hombre lobo americano en Londres y el clip de Thriller- se ponía tras las cámaras con un guión del propio Eddie Murphy (también protagonista de la cinta) para dirigir una de las pocas películas navideñas que repiten una y otra vez desde hace casi tres décadas. La diferencia entre El príncipe de Zamunda y la mayoría de filmes navideños es que se trata de una obra divertidísima, con un ritmo genial, unos personajes perfectamente dibujados y unos actores que parecen haber nacido para esos papeles (aquí incluímos a Arsenio Hall). El barrio de Queens en Nueva York recibe a todo un príncipe africano que busca el amor… y ya nunca volverá a ser lo mismo. Geniales las escenas en la barbería o en el concierto benéfico.

-Bad Santa (Terry Zwigoff, 2003)

Billy Bob Thornton se echaba a las espaldas una comedia negra navideña que el tiempo ha acabado dejando en su lugar. Gamberra y divertidísima, cuenta la historia de un alcohólico que se busca la vida disfrazándose de Santa Claus en centros comerciales para intentar buscarse la vida y que tiene por costumbre robar las cajas fuertes de cada lugar. La cosa se complicará cuando este año se den con un jefe de seguridad que sospecha de ellos. Una película con un tono concreto que no todo el mundo será capaz de entender pero todo un gozo para aquellos que sean capaces de conectar con ella. Búsquenla.

-Batman vuelve (Tim Burton, 1992)

Tras el tremendo éxito internacional de la primera parte, Tim Burton volvía a ponerse tras las cámaras de uno de los estandartes de DC Comics en una película ambientada en la navidad pero que tumba todos sus tópicos (brillante esa escena inicial con los padres del pinguino). Michael Keaton, Christopher Walken, Danny DeVito, Michelle Pfeiffer y Michael Gough hacen que casi nos olvidemos de Kim Basinger y Jack Nicholson en la primera parte para construir un relato más del perfil de Tim Burton; basado en los villanos y monstruos.

-Eduardo Manostijeras (Tim Burton, 1990)

De nuevo Tim Burton en esta lista con una de sus películas más celebradas. Las supuestas urbanizaciones de las afueras de las ciudades de Estados Unidos que tanto admiramos se convierten aquí en una representación digna y ecléctica de lo peor de la sociedad. Burton rememora y se venga de su infancia como bicho raro de cara a sus vecinos y compañeros de clase para catalogarlos y señalarlos, y de nuevo tenemos esa versión de su historia en que no hay mayor monstruo que la clase media bienpensante. Película trillada y manida pero no por ello menos meritoria y reivindicable.

-Entre pillos anda el juego (John Landis, 1983)

Repetimos de nuevo con el director John Landis tras El príncipe de Zamunda, no en vano fue uno de los directores más prolíficos y exitosos de los ochenta, aunque su carrera cayera tras esa época. Contraste de personajes en una historia navideña en la que Dan Aykroid (Dios lo bendiga) y Eddie Murpy cambian sus roles para demostrarse el uno al otro que el contexto hace tanto como la condición humana. Diversión plena en una película casi olvidada que funciona como parábola social a pesar de su comercialidad indiscutible.

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-Jungla de cristal (John McTiernan, 1988)

Y seguimos en la década de los ochenta. John McTiernan había dirigido antes a Schwarzenegger en Depredador y tenía al mundo a sus pies a pesar de que su debut (Nómadas, con Pierce Brosnan) había pasado sin pena ni gloria. En Jungla de cristal y en pleno ambiente navideño (a pesar de la famosa camiseta interior blanca de tirantes de Bruce Willis) nos contaban como un anti héroe por el que nadie da un duro se convierte en la única esperanza en Los Angeles frente a la amenaza terrorista. Desde entonces no entendemos la navidad sin el famoso Nakatomi Plaza.

-Un niño grande (Paul Weitz & Chris Weitz, 2002)

A pesar de su repelente portada y de los actores escogidos (Hugh Grant a la cabeza), Un niño grande está basada en una de las mejores obras de Nick Hornby, sí el de Alta fidelidad. Referencias a música, series, películas, libros y programas de televisión (como es habitual en los libros de Hornby) para narrarnos como un Will Lightman pasa de ser un ocioso solterón de casi cuarenta que vive de los derechos de autor de una canción navideña a estar en medio de un todo un follón con una familia desestabilizada a la que conoce por casualidad. Salida de la zona de confort, referencias pop y buen ritmo en una película navideña poco al uso que parece mucho menos de lo que es. Si les da perezca les recomiendo el libro, no se arrepentirán.

-Arma letal (1987, Richard Donner)

Y volvemos a los ochenta de la mano del hombre que nos regaló esa maravillas llamadas La profecía (1976), Superman (1978), Lady Halcon (1984) y Los Goonies (1985), ahí es nada. Ambientada en navidad y una buddy movie con un perfil que se daría mucho en el futuro (dos compañeros de policía con distintas personalidades que tendrán que ocuparse de un importante caso), Arma letal es una de las películas de acción que luego daría lugar a toda una saga, quizá la más populares de la historia, en gran parte por el carisma y la química de sus dos actores principales. Puede que responda a los tópicos anteriores y posteriores del género pero sin ninguna duda sigue siendo un filme sobradamente respetable y recomendable.

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-Gremlins (1984, Joe Dante)

El problema de Gremlins es precisamente su apabullante éxito. La película y su secuela dieron tanto que hablar a nivel internacional que hoy tiende a ser desdeñada en vez de dársele su merecido sitio como joya de la fantasía para todos los públicos. El legendario Joe Dante firmaba una película maravillosa y atemporal en la que el jóven Rand acabará aterrorizando a todo un pueblo al infringir todas y cada una de las inviolables reglas de esa extraña criatura llamada Gizmo que acaba de recibir.

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-El apartamento (1969, Billy Wilder)

Obra maestra del cine tan reivindicada como increíblemente bella. Billy Wilder dirigía esta joya del séptimo arte cuya diversión y melancolía siguen absolutamente vigentes con el visionado actual. Unos irrepetibles Jack Lemmon y Shirley MacLaine protagonizan una cinta sobresaliente y multipremiada tan soñadora como debería ser la época de la que hoy hablamos. El gran filme de ese genio llamado Billy Wilder y el colofón a nuestra lista de películas navideñas de las que estar -muy- orgullosos.


One Response to “Diez películas navideñas que no dan vergüenza ajena”

  1. Carmen says:

    Los Goonies!

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