Ese rajado bastardo llamado LOBO al que todos echamos de menos

Por David Rodríguez, @davidjguru

Erase una vez un rajado bastardo que se dedicaba a asesinar por encargo a lo largo y ancho del universo. El tipo era de una raza que podía hacer cosas como chupar vacío (el muy cabrón puede ir por el espacio pilotando a pelo, sin escafandra ni nada), recomponerse físicamente gracias a un factor curativo especial y durante una época, el tipo incluso podía clonarse a si mismo a partir de gotas de su propia sangre. Una bestia muy difícil de matar que hace imposible el analizar su especie ya que él mismo se encargo de exterminar a todo su planeta. Un encanto de tipo.

Lobo, el último Czarniano. Ese salvaje destructivo, ese psicópata vestido de motero que atraviesa el cosmos rajando gente mientras intenta ganarse la vida como cazarrecompensas y por el camino lo mismo se come a alguien. Espero que con esta introducción haya sido suficiente para la mayoría y especialmente para aquellos lectores que todavía no conozcan “al Hombre”.

CIBASS Lobo diseño original

El diseño original de Lobo para Omega Men, 1983

Por ampliar podríamos ir señalando algunas cuestiones de tipo editorial: que si un personaje de DC comics creado por Roger Slifer y Keith Giffen allá por el año 1983 como villano “hardboiled” para la serie Omega Men de DC cómics, en la que tuvo su primera aparición en el número tres con un aspecto a medio camino entre Freddie Mercury y un trapecista de circo chungo…el tipo ya apuntaba maneras; básicamente desde su creación ha mantenido el mismo papel: un asesino a sueldo, lo que ha hecho siempre. El caso es que resultó ser un personaje útil para ir un poco más allá, es decir con el que se podía jugar a hacer cosas así más…explícitas…violencia, palabrotas, sexo, perversiones…recordemos que en las sucesivas crisis del sector del cómic entre los ochenta y los noventa, con las editoriales DC y Marvel girando y volviendo a girar sobre los mismos esquemas mientras las ventas caían, a algún lumbreras se le ocurrió que la mejor manera de empujar el negocio a flote era dándole una vuelta de tuerca cutre los superhéroes añadiéndoles más musculación y armas más pesadas…y al final se fue de las manos…creando monstruos paródicos como el mismísimo Lobo y llegando a tener este su propia serie regular, o más bien, por decirlo de una manera algo más exacta de una especie de concatenación de miniseries e historias cortas con las que se estiraron las disparatadas aventuras del czarniano durante 64 lanzamientos a lo largo de unos seis años, del 93 al 99.

 

Tengo en mi poder toda esa tirada. La compré un buen día en una librería de cómics antiguos en un paquete completo tal y como la montó Norma Editorial para su lanzamiento en España, con Cels Piñol respondiendo correos electrónicos y cartas del fandom acerca de nuestro rajado bastardo favorito. Sí, hoy me detengo en mi estantería, miro mi colección del auténtico Lobo (no de esa rajada versión actualizada que parece Cristiano Ronaldo) y de repente me entran ganas de dedicarle unas líneas más que merecidas a este asesino que tanto nos hizo reir, alucinar y pasar el rato entre viñetas cargadas de odio, machismo, borracheras y muertes.
Sí, que demonios. Hay van cinco rajados puntos fuertes por los que el viejo Lobo (el viejo, no esa nueva y asquerosa actualización del personaje para millenials) es un personaje de culto para algunos de nosotros. Si te decides a seguir leyendo, ¡Buena suerte Clyde!

 

1-Lobo mata y muere

Lobo, que significa en Khundiano “el que devora tus entrañas y lo disfruta”, es un experto en matar de mil maneras: combate cuerpo a cuerpo, armas atómicas, gancho de metal para rajar víctimas, atropellamientos…pero también es todo un experto en morir: debido a sus poderes regenerativos lo hemos visto ser asesinado mil veces y volver a la vida para vengarse.

Ser masacrado por una turba de cazarrecompensas robóticos para que un grupo de fans geeks de un superheroe cursi (GoldStar, al que Lobo mató previamente) te machaque, triture los huesos, te haga puré,te disuelvan en ácido sulfúrico y luego lo vuelque todo en una cuba destinada a emitir radiaciones de amor por el universo. Casi nada. Esa es buena manera de morir. En Lobo “La partida de caza”, segunda parte.

O bien que por perseguir a un criminal e intentar localizarlo te hagas matar desmembrándote por dos camiones que tiren de ti para pasar al otro mundo como un espíritu para localizar al fantasma de una víctima tuya que tiene información, y de mientras unos rednecks tiren tus restos a un canal donde habita una raza de caracoles carnívoros que devoran tu cuerpo.
Un planteamiento más que interesante. En Lobo “¡Caracoles!”, nº6 de Norma editorial.

CIBASS Lobo de DC Comics

Lobo de DC comics, creado por Roger Slifer y Keith Giffen

2-Lobo y sus execrables secundarios

No nos engañemos, el arte del diseño de un adecuado “sidekick” es casi una ciencia que consiste en construir personalidades complementarias que ayuden en las acciones del héroe y ofrezcan un contrapunto conversacional en ciertas situaciones. Todo superhéroe tiene o debería tener su compañero secundario, sea temporal o permamente. Lobezno anduvo con Júbilo una buena época, Batman con Robin…¿Y Lobo? ¿Con quién cuenta El Hombre?
Pues de manera más constante, con su viejo perro asesino dientes de sable, un Bulldog desagradable y bastante asesino que en muchas ocasiones le salva el pellejo y devora a algún enemigo que otro. Incluso a compañeros de partida, como en el caso del episodio “P-P-P-Pingüino”(nº16 de la colección de Norma Editorial), en el que una banda de sádicos pingüinos se dedican a acompañar a Lobo como guardaespaldas a lo largo y ancho de la galaxia cometiendo todo tipo de tropelías mientras su adorada mascota “Dwag” devora de vez en cuando a algún miembro de la pandilla. Un encanto, vamos.

Otro ilustre acompañante de las aventuras de Lobo es el desagradable gafe espacial Késuerte Tienes, un extraño elemento que aparece en cualquier aventura de Lobo para pegarse a él y hacer que reciba todo tipo de golpes, navajazos e incluso secuestro, como cuando son raptados por la tripulación de un navío espacial que van por el cosmos buscando al Leviatán Blanco para darle caza (Lobo Nº10 de Norma Editorial, “Al pie del mástil”). Todos locos.

3-Lobo y el restaurante de Al

El pobre Al es simplemente un cocinero que número tras número intenta sacar adelante su negocio pero al final siempre aparece Lobo y este termina destruyendo su local. A lo largo de su historia Al ha tenido restaurantes caros, bares de carretera y hasta un foodtruck, pero nada, imposible. No puede evitar que las acciones de Lobo terminen encaminándose hacia su negocio y episodio tras episodio se ve obligado a empezar de cero otra vez. No importa si tiene que cambiar de barrio, de país, de planeta e incluso de galaxia…Lobo siempre termina apareciendo…metiéndole mano a la camarera Darlene y destrozándolo todo. Sería arduo nombrar los capítulos en los que esto ha ocurrido…den por sentado de que es así en casi todos los capítulos de la serie. Fin.

4-Lobo le ha zurrado a todo el mundo

Además de golpear a los personajes propios de su serie como Vril Dox (hijo de Brainiac, el histórico archienemigo de Superman) o compañeros cazarrecompensas como Jonás, El Hombre también se ha adentrado en otros universos (nunca mejor dicho) para pegarse e incluso matar a otros personajes. Por el universo DC se ha dado varios paseos sangrientos…Lobo le ha dado una paliza a Superman, se ha enfrentado a Batman, a Green Lantern, a WonderWoman…pero también ha asesinado a varios héroes, lo que incluye el destrozar la cabeza de Flash con su propio garfio, pelearse con Lobezno (de Marvel) y mil movidas así, incluido el hecho de cortarle algunos miembros a su antigua profesora del colegio.

CIBASS Lobo versus Superman

Lobo dándole una paliza a Superman

Y lo mejor no es eso. En su ponzoñoso deseo crónico de violencia Lobo ha llegado a pegarle una paliza al mismísimo Dios e incluso se las ha visto con Santa Claus en una desquiciada aventura en la que el Conejo de Pascua le ofrece un contrato al Hombre por exterminar a su competencia, ese anciano barbudo con aspecto de bonachón. Lobo se infiltra en su guarida para descubrir que Santa Claus es un tirano explotador que abusa de sus trabajadores y está denunciado incluso por Amnistía Internacional, así que ni corto ni perezoso se lía a tiros con todos los rajados secuaces del anciano mafioso hasta llegar al jefe, al que se enfrenta a cuchillada limpia en un duelo final lleno de violencia gratuita y casquería, mucha casquería. Una pelea en lo más alto con la que consigue liberar a los trabajadores pingüinos esclavos del Santa (que más adelante serán los bandidos que comentaba en el segundo apartado de este listado). Final de la misión. Para más detalles, no duden en acudir a Lobo: Especial Navidad Paramilitar de 1991. Todo un clásico de las aventuras del Czarniarno.

5-Con Lobo se han hecho cosas muy locas

Lobo, como esa especie de antihéroe o cuasi-villano o vaya-usted-a-saber-como-clasificarlo que es en resumidas cuentas, pues se ha utilizado para experimentos gráficos y conceptuales. Es un personaje “todo vale” y la mejor manera de llevarlo hasta el límite para demostrarlo es cogiéndolo y usándolo para cualquier chaladura.
Por ejemplo, Lobo tiene su propia versión extraña en una especie de crossover Marvel – DC realizado con personajes sacrificables…¿Con quién asociaron a Lobo? pues ni más ni menos que con Howard El Pato, un personaje de última fila de la casa de las ideas que tuvo su propia serie, su propia película de escasa fortuna en el 86 y una última aparición dentro del almacén del Coleccionista en la película de Los Guardianes de la Galaxia. Además el crossover trajo la fusión total entre ambos personajes creando a LOBO THE DUCK, un tipo que mantenía la forma de Howard y la psique de Lobo, es decir, un pato con mucha mala leche. No tuvo mucha vida, pero queda como testimonio de los experimentos a los que se ha sometido al Hombre.

CIBASS Lobo the Duck DC Comics

Lobo the Duck

Otra cuestión: Lobocop, la variante psicótica del mecanizado Murphy en las carnes del Hombre. El Czarniano se pilla una tajada tan brutal que termina muriendo y las fuerzas del orden usan su cuerpo como materia prima para construir un proyecto de policía robótico (como en la película original, vamos). La cuestión diferencial con respecto a la película de Paul Verhoeven es que este caso y lógicamente…todo sale mal. Lobocop termina incluso destruyendo una ciudad entera. Maldita sea, una mala decisión.

Recordad, si os encontráis con Lobo, no os mováis. No le gusta nadie. Así vuestros intestinos estarán a salvo de su cortante gancho.

¡Gyzzo fital!


One Response to “Ese rajado bastardo llamado LOBO al que todos echamos de menos”

  1. Agustin Romero Valencia says:

    Que recuerdos. No se si lo sabias, pero de la navidad paramilitar, llego a hacerse un corto y llegó a haber un proyecto de pelicula. Hasta donde yo se, el corto solo puede encontrarse en youtube. Si no lo has visto, echale un ojo, que da para unas risas xD

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