The legend of Ron Jeremy. La mayor leyenda de la historia del porno es gordo, bajito y con bigote

Por Scott Burton

A lo largo de ese periodo de tiempo de más de un año en que he tenido la suerte de colaborar con este blog podría decir que la inspiración para mis artículos viene de dos grandes fuentes: mi pasión por los grandes iconos (característica que descubrí a lo largo de mis incursiones en el blog y no antes) y mi afición por rescatar viejas películas o documentales que están lejos de tener una calidad destacable como para dedicarles tiempo buscando y revisionando. De Mr. T a Hulk Hogan o Michael Jackson siempre me han llamado los iconos, esas personas o personalidades cuya simple silueta es reconocible y cuyo talento no tiene por qué ser desmesurado pero de las que no sabemos nada o casi nada de su vida diaria (¿cual es el talento de Mr T más allá de una estética hiper reconocible?) y del amor por la búsqueda de películas olvidadas sólo puedo decir que he perdido miles de horas para tener sólo unas pocas de satisfacción. Del artículo de las cinco películas de terror de los ochenta de las que nunca te hablaron  visioné unas cuarenta películas durante un mes para acabar quedándome con sólo unas pocas que merecían la pena. Y sí, hoy en día hay muchas webs que te dan directamente la nota media de la crítica de miles de usuarios y uno puede hacerse una idea de si un filme va a tener una calidad alta, media o baja o si va a ser un bodrio infumable, pero no es lo mismo que verla uno mismo y sacar sus propias conclusiones. También hay que decir que cuando uno descubre esa joyita olvidada es como encontrar el santo grial, se disfruta mucho más y una película medianamente decente aunque desconocida acaba pareciéndonos El padrino.

Pero ahora vayamos metiéndonos en harina (y discúlpenme la ranciedad), porque el tema de hoy trae mandanga. No es uno de nuestros asuntos habituales ni es un tema del que hayamos hablado mucho, la verdad. Todos asumiremos la presunción de inocencia correspondiente y diremos en voz alta que no vemos cine porno: desgraciadamente todos andamos muy liados, muy reunidos y todas esas cosas que nos impiden disfrutar del cine genito-documental. Está clarísimo. Las métricas de visitas provenientes de España a portales web de vídeos porno son claramente un truco, porque ninguno (ni ninguna) tiene ni la disponibilidad temporal ni el pésimo gusto de ver uno de esos vídeos tan vulgares que pululan por la red (aquí el polígrafo ha debido estallar en mil pedazos). Nadie sabrá entonces la historia de este género. Nadie conocerá por supuesto, al pequeño gran hombre del negocio del que vengo a hablar hoy. Una lástima. Pero bueno, en fin. Sigamos con el relato. Estábamos en aquello de la búsqueda de cosas interesantes para ver…

Fruto de esa búsqueda de ocio que incluCIBASS Ron Jeremy posterya no moverse del sofá acabé encontrando Porn Star: The legend of Ron Jeremy, un documental dirigido en 2001 por Scott J. Gill que parecía dar las respuestas que durante mucho tiempo nos habíamos hecho sobre este gordito, peludo y bajito ciudadano judío que resulta ser la mayor estrella porno del planeta. Durante los setenta y siete minutos de duración del documental se nos explica como Ron, proveniente de una familia de abogados, psiquiatras y profesores acabó dedicándose al porno, un poco por la frustración de querer ser actor de películas “serias”, un poco porque siempre le había gustado ser el centro de atención y otro poco porque estar bien dotado, todo hay que decirlo. El documental cumple su cometido y sea por mi propia ignorancia o por cosas del destino nunca supe de su existencia hasta hace poco.

Una de las grandes virtudes del documental es que (aparte de entrevistar a sus mejores amigos, compañeros de trabajo y familiares) cuenta con la presencia en primera persona de Ron Jeremy. Conviviendo con el actor durante unas semanas en su más que ajetreada vida de plató en plató, de late nights a firmas de autógrafos y de rodajes de películas para adultos a cameos para películas comerciales de Hollywood. Un paseo por la vida de un actor porno convertida en celebridad a todos los niveles (sus amigos nos cuentan como no puede salir a la calle sin que lo paren una y otra vez) en la que nos explican mucho más allá del nacimiento y desarrollo de una estrella porno, también de sus frustraciones. Jeremy siempre había querido ser actor de otro tipo de películas, al comienzo empezó en el porno para dar el salto y luego se hizo tan popular que la mayoría de las escenas que rueda para filmes comerciales de Hollywood acaban siendo eliminadas por el productor de turno, que no quiere el cameo de un actor porno en una película con su nombre. Aun así, los cameos de Jeremy en películas estándar se acercan a la cincuentena, aunque nunca pudo cumplir su sueño de dejar el porno para dedicarse al cine serio o como queramos llamarlo.

En Ron Jeremy encontramos a una persona que se ha acostado con más de cinco mil mujeres (se hace recuento en el documental) y que sin embargo le ha sido casi imposible encontrar el amor. El propio actor cuenta como sólo ha estado enamorado dos veces y -suponemos- encuentra su consuelo en la comida (un glotón de cuidado según explican todos en el documental) y en las fiestas, ya que el actor con cuerpo de ewok parece haber trasnochado con lo más granado de Hollywood. Camisa hawaiana abierta y pelo en pecho el propio icono del porno nos narra su vida por capítulos con imágenes que apoyan sus palabras en un acercamiento acertado que un servidor desconocía sobre una leyenda de un tipo de cine que todo el mundo ve y del que casi nadie habla.

Porn Star: The legend of Ron Jeremy cumple con creces su cometido dando las respuestas a preguntas que se habrán hecho millones de personas de todo el mundo con una naturalidad y frescura pasmosa. De niño showman a actor porno a cameos en películas o sacar discos, de vender merchandising de todo tipo a ser entrevistado a diario en los medios, Ron Jeremy ha hecho de todo y sin perder la sonrisa. Si se dice aquello de Convierte tus defectos en virtudes el bueno de Ron debe ser el mayor ejemplo y, según parece en el documental, sin perder el cariño de todo el mundo que le rodea, incluído su padre y familiares más directos. Al igual que en Finding Hogan (documental sobre la leyenda del wrestling) la película se acerca a la persona tras el icono y sin ser un producto fílmico perfecto nos entrega las claves para entender en cierto modo a una estrella de un negocio tan rentable como tabú.

 

CIBASS Puntuación CIBASS Tres puntos y medio


2 Responses to “The legend of Ron Jeremy. La mayor leyenda de la historia del porno es gordo, bajito y con bigote”

  1. davidjguru says:

    Este hombre nos da una esperanza.

  2. Xavier12 says:

    Es increible que este tipo se haya acostado con más de cinco mil mujeres. Buen articulo.

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