La sangre americana de ese zumbado llamado Benjamin Marra

Por David Rodríguez, @davidjguru 

 

¿Quién querría llegar a deconstruir el estatus actual del cómic como objeto “serio”? ¿Quién querría devolver al tebeo a su status original de “producto basura”? ¿Quién iba a dedicarse a construir historias sin ton ni son, sin un principio determinado ni un final claro? ¿Quién iba a echar a la misma batidora creativa todos los elementos fantasiosos de un adolescente blanco obnubilado por la cultura Pop de los 80 y los 90, para hacer una deshilachada y loca serie de cómics? ¿Quién podría plantearse todo esto y además tener la poca vergüenza de llamar a su propia editorial “Tradicional Comics”?

La respuesta es clara: Benjamin Marra

CIBASS Benjamin Marra posando para la posteridad

Benjamin Marra (El académico) posando para la posteridad

¿Y quién iba a atreverse a editar en castellano a este chiflado? Pues ni más ni menos que la familia que más está apostando por lanzamientos arriesgados en lo que a cómic se refiere, esos que nos traen periodicamente ese maná caido del cielo en forma de obras que danzan por el mundo, pero traducidas y editadas al castellano: Autsaider Cómics. Si los abrazamos por traernos a Kaz y sus dos volúmenes de Underworld, ahora con el señor Marra, simplemente se han vuelto a superar. Otro salto mortal y esperemos que no solo salga bien, si no que sea además el comienzo de una hermosa amistad. Pulp y lo que surja.

Yo al principio creía que Benjamin Marra no existía. En serio, para mi era algo así como cuando pienso que José Múgica el de Uruguay, de tan viejito, tan sabio y dulce que parece, debe ser necesariamente una campaña de Coca-Cola o algo así. De tantas cosas que uno ve en el mundo y lo descreido que se va volviendo, ya llega a dudar de todo lo bienintencionado o al menos de lo aparentemente puro que suele ir encontrando. Con respecto al Marra, es que directamente no me lo creía. En serio, pensaba que nadie podía estar tan manifiestamente colgado (y que el mundo lo sepa) y ser editado, vender su obra y tal. Prefería creer que era algo así ficticio como la biografía de Stieg Larsson, la autoría de los libros de Ana Rosa Quintana, o los conciertos en playback de Milli Vanilli…me parecía, en resumidas cuentas, algo demasiado total como para que fuese cierto…un zumbado estadounidense (luego ya llegué a saber que en realidad es nacido en Canadá) que se atrevía a contar historias extremas en formatos cutres mientras se fotografiaba a si mismo en calzoncillos y lo publicaba a lo largo y ancho de Internet. Alucinante.

CIBASS Benjamin Marra en modo Hasselhoff

Benjamin Marra en modo Hasselhoff. Del Instagram del autor: @benjamin_marra

Pero bueno, tampoco quiero adelantar acontecimientos. Digamos que el caso es que me bastó investigar un poco para comprobar que efectivamente, el tipo existía. Y era tal cual. Y había estudiado en la SVA de New York, y publicaba sus movidas en algunas revistas, y el andoba se había propuesto crear algo por su propia cuenta y riesgo. Hasta aquí todo parece ir bien.
¿Su planteamiento? Yo creo que en realidad, Marra nos trolea. En serio. Quiere bromear con nosotros para inducirnos a un cortocircuito mental y generarnos un mindfuck total. Sí, creo haber descubierto su juego ¡Ja!. Maldito Marra.
Su planteamiento es una cosa enrevesada pero clara: Quiere crear – como él mismo aclara en las entrevistas – subproductos underground, pero los dota de una mística especial y cierta épica. Es más, lo hace con elementos pop de esos “de toda la vida”: rap, Xploitation, drogas, violencia e historias chungas. Dice que quiere devolver al cómic a ese estado inicial tan Pulp que tuvo y del que según él no debió salir nunca, pero el tipo trabaja duro como si la historia tuviese ya un hueco preparado para recordarlo a él y a su obra. Bautizó a su propio sello “Traditional Comics” pero su obra tiene muy poco de tradicional: raperos, drogadictos, prostitutas, negros libertos, alcaldes, abogados y otras gentes de mal vivir…eso son los seres que pueblan las historias de Marra, presentados además y para terminar de completar el cuadro en historias que él mismo guioniza y dibuja pero también los hace formar parte de “series” que además son inexistentes…quiero decir, que lo mismo decide continuar con ello que lo mismo no.

Que luego va editando y publicando así a volapié lo que se le va ocurriendo, así que supongo que mejor no terminar de encariñarse con ninguno de sus personajes. Supongo que lo mismo es una manera de defender esa visión de “lo efímero” que parece manejar Marra: ni siquiera te permite que le cojas cariño a uno de sus personajes, porque sencillamente, puede dejar de existir. Nada de cultos. Sigan caminando. Aquí no hay nada que ver. Marra, también conocido como “El académico”, “El hombre del renacimiento” o simplemente “El artista” (esto es en serio, él se define así) lanza sus propias publicaciones montadas en blanco y negro, formato de grapa y con portadas chillonas y fluorescentes. El tipo quiere hacer “basura” y va camino de convertirse en un autor de culto. Esto no hay quien lo entienda.

CIBASS Benjamin Marra, un tipo nada inquietante

Benjamin Marra, un tipo nada inquietante. Del Instagram del autor: @benjamin_marra

Ahora tenemos gracias a los descalabazados de Autsaider disponibles bajo demanda a través de Internec, en su sitio web ( http://www.traditionalcomics.com/) una recopilación de algunas de las historias más bizarras de Benjamin Marra: el volumen en cuestión se titula “Sangre Americana” (como no podía ser de otra forma) y presenta en una edición más que digna un set de historias del Marra que a nadie dejarán indiferente. Por si cupiese alguna duda, permítanme comentar amistosamente algunas historias de las recopiladas en el volumen:

Gangsta Rap Posse

Marra se vuelve loco con la historia del grupo NWA, o tal vez mejor, con la historia imaginada del grupo NWA. O quizás con la historia que todos imaginábamos que era la vida diaria del grupo de gangsta rap NWA. Una cuestión de mitificación de la vida en el guetto por parte de jóvenes blancos fantasiosos, lo que éramos básicamente en aquella época cuando flipábamos con este estilo. Comprendo a Marra porque yo también lo encontré agresivo, desafiante y subversivo. Pero como casi todo en el trabajo del canadiense, se vuelve obviamente excesivo, sin tapujos, liberado. Como hubiese resultado si en aquel tiempo nos hubiesen pedido que retratásemos la vida diara de aquellas bandas: sexo, sexo y más sexo. Pollones negros zumbando estúpidas mujeres blancas (las fantasías y los mitos están presentes en todos nosotros), drogas, armas de fuego, asesinatos y por supuesto un “Fuck The System” sobrevolando a lo largo de toda la historia.

CIBASS Gansta Rap Posse by Benjamin Marra

Gansta Rap Posse by Benjamin Marra

En este caso, vemos como en solo dos números los Gansta Rap Posse realizan el “Californiapocalipsis” entre sus tareas del día a día: ejecutar una venganza sustantiva contra un MC que los critica en su último disco (MC Culito de Bebé, por cierto), ir al estudio a grabar algunas rimas, acudir a fiestas de la discográfica, dar conciertos y llevarse por delante a todo aquel que desee plantarles cara.
Cuando alguien tiene un verdadero problema con ellos, el grupo se dedica a ir a su casa, asesinar, robar, follar con su mujer y luego venderla a algún traficante checheno. Así son los Gangsta Rap Posse, así es la vida en el guetto. Y con aparición estelar de George Clinton (como el Señor Smithsonion) y del legendario bajista de Funkadelic Bootsy Collins (aquí como Snoozy Koblins), lo que no es trivial: Marra demuestra conocer bien el mundo del HipHop al parodiar aquel asunto de conflictos legales surgidos con los sampleos de temas clásicos de Parliament-Funkadelic. La causa es sencilla: un alcalde que busca venganza contra los GRP por haber introducido a su mujer en una orgía y haberlo grabado en vídeo para después hacerlo circular…el juego está servido…por el camino el Ku Klux Klan, Nazis varios y por supuesto las fuerzas del orden, la ley y el respetito. Y mucha casquería, mucha, mucha. Sin compasión.

Lincoln Washington

Marra continúa con la fijación por los mitos blancos sobre el hombre negro, en esta ocasión contando la historia de un esclavo liberto llamado Lincoln Washington que en pleno 1868 (en la obra de Marra las fechas son importantes como punto de partida), llega a un pueblo llamado “Butchergrass” en plena Carolina del Sur con la idea de tomar posesión de unas tierras que ha comprado y sobre las que quiere establecerse. Como es de imaginar no lo tendrá nada fácil: el Ku Klux Klan local lo persigue y lo obliga a pelear; ahí es cuando Lincoln se muestra como el Black Über-Mensch que realmente es y se dedica a hacer un destroce humano entre la población local. Ellos se lo buscaron.
El bueno de Lincoln destroza tipos, da palizas e incluso arranca columnas vertebrales al estilo Predator. Todo para defender su honor y su libertad por encima del hombre blanco y la esclavitud.

CIBASS Lincoln Washington by Benjamin Marra

Lincoln Washington es un hombre libre, cabrones.

The Naked Heroes

Esta historia a lo mejor es un poco más dificil de explicar…veamos….para empezar The Naked Heroes son un dúo musical de Rock que existen en lo que solemos llamar “La vida real” (el desierto de lo real, ya sabéis). Bien, pues resulta que además son los protagonistas de una de las historias guionizadas por el Marra. Como dúo musical, viajan de manera interdimensional cuando de repente aterrizan en una región donde deben hacer frente a cantineros mutantes, centáuros de dos troncos y dos cabezas hermafroditas que paren archienemigos armados en tiempo real…un combate cuerpo a cuerpo por parte de esta pareja artística que en realidad, solo quería tomar un trago tranquilamente. Pero así son las aventuras de Merica Lee (batería, voz) y George Michael Jackson (Guitarra, voz) a lo largo y ancho de la dimensión 64789, como se enuncia en la introducción “Hogar de los infames Phlarzenos, del chunguísimo efecto BlatterMouse y de la apestosa cripta Snooerwyle” y si esa es la intro, figúrense la calidad esquizofrénica de la fumada que genera el planteamiento de la historia…de nuevo violencia, casquería, diálogos con frases para enmarcar y Rock and Roll. El Marra se las sabe todas en cuestión de cultura musical estadounidense y así lo plantea en cada viñeta y a cada historia.

CIBASS The Naked Heroes by Benjamin Marra

The Naked Heroes by Benjamin Marra

Historias que comienzan siempre por una ubicación en el tiempo y en el espacio, con un reconocible estatismo, algo idas de forma y sobre todo de proporciones y proyección. Historias que siempre terminan bien (o casi bien) para sus protagonistas e intensamente mal a sus antagonistas de turno, que lo pasan francamente mal y suelen conocer de cerca el dolor.

¿Qué quieren que les diga? francamente y al contrario de lo que vengo leyendo de un tiempo a esta parte acerca del autor (en inglés y en castellano), yo no creo que Benjamin Marra haya venido a revolucionar el cómic. Ni a revolucionar nada en general. Tal vez porque estoy cansado de promesas comerciales de ese tipo, de tanto “hype” y de tanta “The Next Big Thing” ya simplemente no me las creo y a nivel de propuestas, prefiero acercar la lupa para desmantelar cuanto antes lo que quiera que exista de impostura. Por ahora debo decir que el Marra soporta bien la prueba del hervido. Como decía no creo que haya venido a revolucionar nada ni creo que lo haga, pero lo que también creo es que el ciudadano no ha venido al mundo a pasar desapercibido. Ni él ni su obra. Y esto si que me parece importante. Creo que a costa de su talento, de su sacrificio personal (editarse a uno mismo, además de dibujar es algo bastante tortuoso) y de su persistencia, al final se colará en todas nuestras estanterías. Desde luego el tipo trabaja duro para conseguirlo.

Por lo demás estoy de acuerdo con los lugares comunes que se le van trazando: que si recuerda a Spain Rodríguez (bueno, vale, algo, sí), aunque a mi me trae directamente a la cabeza a otro zumbado como Paul Gulacy o también el estatismo de las figuras humanas dibujadas por el insigne Pettibon. Marra trabaja duro y aunque a nivel conceptual no realiza un gran aporte o sus guiones no son de premio, lo cierto es que a nivel visual ejecuta una gráfica eficaz, clara, tensa, eficiente y convenientemente aliñada con todos los elementos fundamentales del cine de los años 80.  Un intento para dejar de intelectualizar el cómic (lo que por su misma naturaleza como parte de los medios masivos reproducibles industrialmente hablando se hace complicado) y devolverlo a ese nivel que tenía solo por encima del porno, vergüenza social y material de escape para adolescentes fantasiosos.

Recursos para usar y tirar, sin necesidad alguna de coleccionar ni mantener.

Disponible en: http://www.autsaidercomics.com/sangre_americana.html

 

Lo de escribir y dibujar cómics es algo compulsivo. No tengo control sobre ello. Como dice Art Spiegelman, una persona con la que en raras ocasiones estoy de acuerdo: ‘los cómics son una llamada’ “.

-Benjamin Marra

Ah, por cierto. Me dicen por el pinganillo que lo tienen por el país dando vueltas y presentando su Sangre Americana de la mano de Autsaider .

CIBASS Puntuación CIBASS Cinco puntos

 


One Response to “La sangre americana de ese zumbado llamado Benjamin Marra”

  1. […] entre mis manos uno de los últimos lanzamientos de la obra de Benjamin Marra en castellano, editado (no podía ser de otra manera) por la gente de Autsaider Cómics. Los de Ata […]

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