La NBA en mil palabras (análisis de la temporada)

Por JP Sánchez, @JoePaulOne

Un año más el show se acaba. Y se lleva consigo uno de los campeonatos más igualados en mucho tiempo. Y es que estas finales, aun habiendo tenido cuatro partidos de infarto, no hacen justicia al nivel de competitividad exigido hasta llegar a ellas, todo hay que decirlo.

La temporada NBA 2014-2015 nos ha dado un buen puñado de motivos por los que continuar disfrutando e ilusionándonos con la mejor liga del mundo. Esta campaña hemos sido participes de la explosión de uno de los jugadores más prometedores en años: Anthony Davis, que ha llegado a estar luchando unos meses por el título al jugador más valioso aunque finalmente ha sido sobrepasado por actuaciones memorables de los “guards” más explosivos de la liga. También hemos podido comprobar que tenemos grandes promesas a las que echar el ojo: Andrew Wiggins, Nikola Mirotic, Nerlens Noel o el lesionado Jabari Parker nos han dejado un grandísimo sabor de boca. Pero eso no es todo, no podemos olvidarnos de la inmensa temporada de pistoleros de la talla de James Harden, Russell Westbrook o el MVP Stephen Curry, clásicos actuales, jugones que recordaremos durante años y súper vendedores de camisetas con sus apellidos.

USP NBA: CLEVELAND CAVALIERS AT HOUSTON ROCKETS S BKN USA TX

Aunque como españoles todos estamos un poco exhaustos con la sobrecarga de información populista con respecto a este tema, quizás hay que volver a hablar de ello y es que no hay palabra para la temporada de los hermanos Gasol. Marc se ha consolidado como el center más dominante y decisivo de la liga, llevando a los Grizzlies a luchar por las finales de la Conferencia Oeste, mientras que el trabajo de Pau no es ni mucho menos lo que a principio de temporada se esperaba de un jugador con 34 primaveras. La elección como titulares en el All Star Game y en el primer y segundo equipo de la NBA, no hacen sino que premiar a estos grandísimos jugadores por una temporada objetivamente enorme.
Sin lugar a dudas, lo que más sorprende de la NBA es la capacidad de reinventarse. Tras varias temporadas con el dominio de equipos como Miami Heat o San Antonio Spurs, esta temporada se ha caracterizado por la aparición de viento fresco, es decir, equipos jóvenes con un estilo de juego rápido, divertido, vistoso, que han hecho de la conferencia oeste lo más parecido a los tiempos del Wild West, con uno de los playoff más igualados de todos los tiempos. Y es que nadie se habrá quedado indiferente con las temporadas que han realizado Rockets, Clippers, Grizzlies y por supuesto Golden State Warriors. La NBA no sólo es una máquina de marketing efectiva, ofrece un espectáculo cambiante y casi imprevisible que nos hace volver a ella incluso después de tiempos en los que creíamos que no volvería a levantar la espectación de años anteriores.

Los discípulos del novato en los banquillos Steve Kerr también han jugado de una forma memorable, caracterizándose por un juego explosivo, mágico e inverosímil que nos ha hecho disfrutar como niños pequeños en el patio del colegio. Pero no solo se queda ahí, sino que nos ha demostrado que se puede aportar espectáculo a la vez que se juega en equipo y se trabaja en defensa. Con un rotación que aúna jóvenes talentos con jugadores veteranos, este equilibrio perfecto necesario para ser digno ganador del anillo. Pero todo esto no podría haber sido posible sin el timón de este barco, sin el director de orquesta: sin Stephen Curry. Este grandioso jugador ha dado un paso adelante y no solo encabezando día tras día cada “Highlight”, sino demostrando que es uno de los mejores jugadores del planeta y convirtiéndose estadísticamente en el mejor tirador de la historia, con permiso de Larry Bird, Reggie Miller o Ray Allen.

NBA All-Star Game 2015

Si nos dirigimos al Este el panorama cambia, aportando un nivel inferior, en el que con un número de mayor de derrotas que de victorias, equipos como Brooklyn o Boston se han metido en playoffs, mientras Oklahoma con un record positivo se ha quedado fuera en el Oeste. Debido a ello se ha especulado en numerosas ocasiones con la posibilidad de clasificación de los 16 mejores equipos, sin distinción de la conferencia en que se encuentran, aunque a día de hoy esa opción de cambio de reglas parece lejana.

También hay que decir que en la Conferencia Este no todo es negativo, cabe destacar la gran campaña protagonizada por los Atlanta Hawks, un equipo que a priori no tenía nada nuevo que aportar y que ha sorprendido gratamente a todos encabezando la clasificación la mayor parte de la temporada, y terminándola con el mejor balance de su historia. Hasta aquí es posible que muchos piensen que es la típica hazaña que se produce en la NBA año tras año, pero si tenemos en cuenta que en este equipo no existe un jugador franquicia y que la plantilla es prácticamente la misma del año anterior, tendremos que admitir la magnitud de este hecho y el notable esfuerzo del conjunto.

Otros equipos que también han realizado un buen trabajo son Chicago Bulls y Cleveland Cavaliers. Los de Illinois aun habiendo tenido una campaña irregular han demostrado que si Rose se encuentra bien y está acompañado de jugadores de la talla de Jimmy Butler, Pau Gasol y Joakim Noah, puede ser un equipo duro de roer para la temporada 2015-2016, amén de su icónico negocio con el logotipo más popular y legendario de la NBA gracias al legendario Michael Jordan.

Con respecto a los Cavs se puede aclarar que han dado respuesta a dos de los interrogantes más cuestionados durante toda la competición. En primer lugar que el movimiento realizado por los despachos que ha juntado a las estrellas Irving, James y Love en Cleveland puede generar un equipo capaz de hacer historia en la liga, siempre y cuando las lesiones les respeten. Y segundo y sin duda alguna, Lebron James es el jugador más determinante de la liga, y seguramente uno de los mejores de la historia. Las actuaciones realizadas por el jugador durante unos playoffs en los que se ha echado el equipo a la espalda, y en el que en más de un partido daba la impresión de jugar solo no hacen más que agrandar la leyenda de un jugador que desde el primer momento ha sido criticado y que mediante trabajo (y una disminución considerable de prepotencia) ha ido ganando el respeto que se merece. Realmente ha sido una pena que las lesiones de sus compañeros, las polémicas con su entrenador y el bajo nivel de los jugadores de banquillo nos hayan privado de lo que a primera vista parecía una final para que los aficionados del baloncesto disfrutaran como nunca: dos estilos de juego, dos franquicias con personalidades muy diferentes, dos grandes estrellas, un gran espectáculo ¿que más se podría pedir en unas finales?

Después de todo esto solo queda decir que estamos ansiosos de que llegue octubre, de conocer las novedades que nos marque la agencia de agentes libres, el draft y el mercado de traspasos. Nos espera una temporada llena de cambio de rumbos, de nuevas equipaciones, nuevos records, de nuevas promesas, y como cada año un gran número de sorpresas en uno de los mayores espectáculos del mundo. La NBA ha sabido reinventarse desde el talento, el carisma y la naturalidad de sus jugadores y a nosotros sólo nos queda disfrutar con ella y darles las gracias. El espectáculo debe continuar


One Response to “La NBA en mil palabras (análisis de la temporada)”

  1. Muy muy buen post,muy de acuerdo en casi todo, me ha gustado, se ve que has visto bastante baloncesto y que estás al día en la atmósfera de la NBA. Como crítica (constructiva), decir que te ha faltado mencionar a los Toronto Raptors, que aunque en playoffs se hayan desvanecido como una pastilla efervescente y yo prefiera los del 2001, han hecho la mejor temporada de la historia de la franquicia en el balance victorias/derrotas. Saludos.

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