¿Táctica y estrategia? Cinco generales que enseñan más que un máster

Por Redacción CIBASS

Todo empezó cuando el ínclito banquero Emilio Botín declaró que El arte de la guerra era uno de sus libros de cabecera. No trataremos excesivamente mal a los desaparecidos, pero aquella declaración creo un buen hype que se tradujo en muchas ventas del vetusto libro en las estanterías de las principales macro-cadenas de librerías. De repente una legión de indolentes estudiantes de Administración y Dirección de Empresas se puso a leer las perogrulladas del viejo Sun Tzu soñando con emular la vertiginosa carrera de un señor hijo y nieto de banqueros. Y soñar no está mal.

Luego un día abrimos nuestros perfiles en Linkedin y todo era estrategia: consultor estratégico, estrategia digital, campañas estratégicas, etc. Todo se empezó a adjetivar con un término que en origen tiene mucho de estudio y análisis de alto nivel para conseguir ganar batallas, es decir, aplastar al enemigo. A lo largo de estos años, uno sigue preguntándose que entenderá la gente por eso de “estratégico” y por supuesto sigue pensando en localizar buenas fuentes para aprender algo que nos permita salir adelante en todas las trampas que nos van surgiendo en el camino. Entonces, ¿Qué mejor que volver a las fuentes originales? Dado que suele asimilarse la terminología militar al campo de los mercados, las operaciones y las empresas, vamos a dar un pequeño repaso histórico para ofreceros algunos ejemplos de personas que consiguieron alcanzar sus fines (o al menos lo intentaron con vehemencia) por si hubiese algún caso extrapolable a nuestra lucha diaria. Por hablar de táctica y estrategia, seleccionamos cinco hombres (sentimos que nos haya quedado demasiado heteropatriarcal, pero no encontramos casos de mujeres mariscales de campo) que fueron expertos en trabajar duramente para posicionar sus recursos de manera victoriosa frente a su competencia. Un asunto de marketing homicida, podríamos llamarlo. Hoy en Can It Be All So Simple os compartimos los casos ejemplares de cinco generales maestros en el arte de la estrategia. Ya sabes, sustituye conceptos como “Campaña Militar” por “Campaña Publicitaria” y tal vez encuentres valiosas similitudes.

1-Los líderes nativos: Arminio, Viriato y Vercingétorix

No fueron propiamente generales, porque el rango no lo tenían muy explorado por aquellas fechas, pero básicamente si estuvieron al frente de sus tropas para organizar el combate y la resistencia al enemigo. En este caso unimos a los tres en base a dos factores comunes: por un lado la lucha contra un imperio invasor (el imperio romano en los tres casos) y por otro lado la característica de tener una capacidad militar en franca desventaja. Ríete tú de los actuales tratados sobre “guerra asimétrica” pensando en estos tres jefes que prácticamente inventaron la lucha de guerrillas.

Los tres maestros indudables de las guerras de desgaste al enemigo invasor, destacaron especialmente por el desarrollo de sus tácticas de hostigamiento y huida constantes. Prácticamente coincidentes en cuanto a a la importancia del conocimiento exhaustivo del terreno y las condiciones de la orografía de cada zona, fueron capaces de tener en alerta constante a tropas más numerosas, más pertrechadas y mejor entrenadas para la guerra.

Viriato, aglutinador de las tribus íberas, incluso llega a ser citado como gran táctico por el tratadista militar Sexto Julio Frontino en su obra Strategemata.

Vercingétorix (modelo original de las aventuras anti-romanas de Astérix y Obélix ), se dedicó a cosechar un combinado de tácticas tales como el hostigamiento y la negación de descanso al enemigo, tierra quemada (destruir todo antes de retirarse) y campañas políticas para el reclutamiento. Así consiguió tener en aprietos a las legiones romanas hasta su más grande victoria en la batalla de Gergovia.

Arminio era un germano educado por Roma y puesto a cargo de tropas nativas que auxiliaban a las legiones romanas. En paralelo fue tejiendo una red de compromisos con tribus germanas dispersas y en el mejor momento lideró un ataque combinado de los germanos que terminó en la masacre de las legiones romanas conocido como “La Batalla del bosque de Teutoburgo”.

Tres protagonistas históricos para un mismo modelo de liderazgo militar enfocado en la lucha asimétrica. Dos terminaron traicionados (Viriato Y Arminio) y uno rendido y ajusticiado en las cárceles de Roma (Vercingétorix).

 Un modelo ideal para: tener un grupo de amigos con el que querer formar equipo y llegar a construir una empresa. Seguramente acabarás mal pero por el camino dejarás a una comunidad de fieles bastante motivados.

2-Aleksandr Suvórov

Fue uno de los pocos generales de la historia que nunca perdió una batalla. Noble desde su nacimiento en Moscú en 1729, Suvórov siempre tuvo claro que su lema sería “Entrenar duro, luchar calmado”. Un tipo duro, un sargento de artillería Highway del siglo dieciocho que luchó toda su vida defendiendo los intereses geo-estratégicos del imperio Ruso y de su Zar (o más bien de su Zarina).

CIBASS Cartel de la película soviética Suvórov de 1941

Cartel de la película soviética “Suvórov” de 1941

Siendo un enémigo clásico del ejército turco, se enfrentó varias veces a ellos a lo largo de los treinta años de carrera militar y siempre les venció. Fue uno de los comandantes militares más eficaces de su tiempo y todavía sigue siendo admirado en su país y en las escuelas militares donde se enseñan sus estrategias. Hombre clásico, impermeable tanto a los adelantos mecánicos y técnicos de la época, así como a las innovaciones tácticas que llegaban de otros lugares de Europa. Su libro La ciencia de la victoria todavía es un manual de enseñanza de las artes militares en la escuelas de oficiales y de diversos estados mayores del mundo.

Un modelo ideal para: empresas grandes, conservadoras, que no  quieren modernizarse y que intentan compensar la falta de modernización con carácter y coraje. Ganar o ganar.

3-Saigo Takamori

Se le considera “El último Samurái” y fue el líder de la rebelión Satsuma, que fue el último enfrentamiento que realizaron los samuráis en Japón. Hijo de un samurái de clase baja, desde pequeño creció y se educó en la tradición del Bushido o “Camino del guerrero” que básicamente constituye un código de conducta basado en la lealtad y en el sentido del honor hasta la muerte.

CIBASS Saigo Takamori

Retrato de Saigo Takamori, el último gran Samurái

Tuvo la mala suerte de nacer y crecer en un importante cambio de épocas: de la clásica a una nueva era donde el Japón intentaba abrirse a cierta modernización occidentalizante, del periodo Edo a la era Meiji, lo que le hizo pasar toda su complicada vida (exilios, penalizaciones, castigos) defendiendo la antigua cultura de los samuráis. Además un tipo bastante conservador, entre sus anécdotas políticas se registra una especialmente excesiva: partidario de la conquista de Corea, se ofreció personalmente a viajar hasta allí para generar una situación en la que los coreanos tuviesen que matarle y facilitar la excusa de la invasión nipona. Todo un servidor del Japón y del culto a la muerte.  Tras promover la restauración Meiji y el final del Shogunato (dictadura militar), al final también se posicionó contra la apertura mercantil a occidente y lideró su propia revuelta de samuráis (con sangriento final representado en la ignominiosa película protagonizada por Tom Cruise).

Un modelo ideal para: empresas que deseen acometer actos suicidas asumiendo acciones que no pueden ejecutar o bien grandes planes para los que no tienen recursos: te inmolas y al menos dejas una cierta leyenda.

4-Vicente Rojo

La historia de este señor bien valdría un biopic. Nacido en Fuente La Higuera, un pueblo de Valencia en 1894, fue militar desde antes de empezar a afeitarse. Prácticamente la vida castrense le tocó desde la infancia. Huérfano de padre al nacer y de madre a los 13 años, fue enviado a una institución de huérfanos de Infantería y de ahí luego dio el paso a la Academia de Infantería de Toledo.

CIBASS Vicente Rojo

Vicente Rojo pasando revista a las tropas en 1938

El caso más paradójico de la guerra civil española: católico, apostólico y romano por definición propia, la leyenda invita a sospechar si su lealtad republicana se basó más en su situación al inicio de la guerra que en una posición ideológica. En cualquier caso, fue la eminencia gris de una república que sufría desabastecimiento de recursos, ausencia de cuadros militares suficientemente formados y además dinamitada a nivel interno por diferentes movidas. Es de agradecer que al frente del estado mayor estuviese este gran planificador que fue capaz de diseñar situaciones, ataques y batallas en las que a pesar de contar con inferioridad, al menos causó grandes retrasos y quebraderos de cabeza del enemigo.

Un modelo ideal para: Si heredas una empresa que está vieja, sucia, y encima los cargos intermedios no tienen muchos conocimientos. Y si quieres poner orden en un caos organizativo inmenso.

5-Georgi K. Zhúkov

¿El mejor general ruso de todos los tiempos? probablemente. Este descendiente de familia campesina rusa (lo que quiere decir “familia muy pobre”) se alistó en la academia de oficiales de caballería en 1915. Cuando llegó la revolución rusa no tuvo problema alguno en unirse al incipiente Ejército Rojo y ahí comenzó su carrera ascendente (salvo algunos episodios).

CIBASS Zhukov en el Frente Oriental dirigiendo las operaciones

Zhukov dirigiendo las operaciones en el Frente Oriental

El más grande de los generales soviéticos o al menos, el general con el pecho del uniforme más lleno de quincalla de toda la URSS. Se hizo legendario en Manchuria luchando contra los japoneses con una falsa táctica que parecía un clásico ataque frontal, pero que en realidad consistió en rodear paralelamente los flancos del ejercito enemigo a los que dejó sin suministros y preparados para rendirse. Años más tarde se enfrentaría con Stalin al que culpó de no preveer la invasión alemana a la URSS y Stalin decidió represaliarlo de una manera útil: enviándolo a defender Leningrado, lo que consiguió en 1941. Más tarde acumularía otros éxitos como el gran transvase de tropas del lejano este a Moscú para la defensa de la ciudad, en lo que se considera un modelo supremo de organización operativa por su complicada ejecución. Murió en 1974 en el mismo Moscú que ayudó a salvar.

Un modelo ideal para: Empresas muy grandes en las que se ha lanzado una orden-66 a todos los ejecutivos y de repente han desaparecido del mapa. En ese momento el gran jefe la caga sobremanera y busca urgentemente a alguien que pueda sacarle del terrible lío en el que ha metido a la organización.


2 Responses to “¿Táctica y estrategia? Cinco generales que enseñan más que un máster”

  1. felipe says:

    muy buen articulo, sumaria en este orden a Rommel, Guderian y Patton

  2. yo says:

    como podeis no incluir al general Giap, es un señor que derroto a Francia y a EEUU

Leave a Reply to yo

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para mejorar la experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies