Quince fotografías de Marlon Brando que (posiblemente) no habías visto antes

Por Redacción CIBASS, @CIBASS_Blog

Como casi todas las personas con un talento desmesurado, Marlon Brando fue un niño problemático. Expulsado de numerosos colegios y criado en un hogar con madre alcohólica y padre excesivamente severo, pronto encontró en la imitación del modo de gesticular y de caminar de los demás un modo de escapismo. Pese a la concreta idiosincrasia de sus padres, cuando Brando decidió dejar su Nebraska natal e ir camino a Nueva York a probar suerte en el mundo de la interpretación, estos le apoyaron. Y el resto es historia.

Ya en la ciudad que nunca duerme, Marlon Brando estudió en The new school y después en la popularísima Actor’s Studio, en la que ya comenzaría a destacar. Comenzó en teatros de temporada hasta que poco después dio el gran salto a Broadway de la mano de George Bernard Shaw. La fama le llegaría con la obra Un tranvía llamado deseo que pasaría a ser una película y, como no, acabaron dando el papel a Brando, aunque ya había protagonizado el filme Hombres (The men), bajo la batuta de Fred Zinnemann. La carrera del actor siguió hacia arriba con Viva Zapata, Julio César pero sobre todo con La ley del silencio (On the waterfront), la maravillosa y atemporal obra maestra que dirigió Elia Kazan en 1954. Su carrera siguió adelante entre una personalidad perspicaz e inquebrantable, sus escarceos con las mujeres y el trabajo en películas mayores como Rebelión a bordo, La jauría humana o La condesa de Hong Kong.

Fue curiosamente -y con la fama de Marlon Brando- en plena caída cuando hizo el más conocido rol de su carrera: Vito Corleone en El padrino. Recluido en su isla privada de Tahití y con escasas salidas a rodar cuando necesitaba un nuevo impulso económico, Brando se presentó voluntariamente en el casting de Francis Ford Coppola, se encargó del maquillaje, se puso dos bolas de algodón dentro de la boca y convenció al director y a los allí presentes de que era la mejor opción. Los productores se mostraron reacios de trabajar con alguien cuya fama estaba en horas bajas y cuya personalidad distaba bastante de ser fácil, pero acabaron tragando y la película (maravillosa a todos los niveles) se convirtió en una de las mayores obras cinematográficas de todos los tiempos, en grandísima parte por el trabajo del actor.

Entre negativas a recoger el óscar (envió en su nombre a una mujer de raza india como protesta por el tratamiento histórico a esta raza en Hollywood), polémicas varias (algunas como las de su hija, realmente escabrosas)  y el acoso de la prensa, Brando siguió trabajando a un nuevo nivel con filmes tan conocidos como El último tango en París, Superman o esa obra maestra titulada Apocalypse Now. Tras estos sus apariciones (desde hacía unos años lucía un tremendo sobrepeso) eran estrictamente monetarias o por amistad (caso de estar junto a Michael Jackson en el videoclip de You Rock my world) para acabar falleciendo a los 80 años de edad en Los Angeles en 2004.

Hoy desde Can it be all so simple y como buenos mitómanos nos gustaría honrar el insuperable trabajo interpretativo de Marlon Brando con una serie de fotografías menos conocidas de lo habitual. Un Brando entre bastidores, en la sala de maquillaje, en su casa o con amigos para que sirva de pequeño homenaje a alguien que más allá de un icono de sombra alargada nos brindó algunos de los mejores momentos de nuestra vida frente a una pantalla de cine o de televisión… y con ello queremos decirlo literalmente. Quince fotografías de Marlon Brando más rebuscadas de lo habitual y que van desde el jóven y apuesto sex symbol al obeso pero fascinante de El Padrino o Apocalypse Now. O dejamos con las instantáneas menos conocidas del mejor entre los mejores. Que disfruten.

 


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