Inseparables, el cuerpo perfecto de David Cronenberg

Por Scott Burton

 

No cabe ninguna duda de que David Cronenberg (Toronto, 1943) es la cara más visible del denominado horror corporal. Este subtipo de terror encuentra su definición en la contemplación de la corrupción y la destrucción progresiva del ser humano, tanto desde el punto de vista físico como del psicológico e intelectual y ha sido retratado en el cine en películas de serie-b pero también en otras reconocidas como Eraserhead (1987), La mosca (1953) o La cosa (1982). A pesar de las obras mencionadas como algunos de los máximos exponentes del género, podemos decir que una de las obras más redondas del terror corporal es precisamente el remake de La mosca que el propio Cronenberg realizó en 1986 con unos estupendos Jeff Goldblum y Geena Davis. El canadiense entregaba un filme mejor que la película en la que se basaba y se consolidaba como un director con un universo fascinante y capaz de crear ciertas atmósferas como muy pocos en el gremio, mucho más allá del mundo del bajo presupuesto.

Dead Ringers_Genevieve Bujold_Jeremy Irons

 

El terror corporal elimina de algún modo las barreras entre lo físico y lo mecánico y en Inseparables (1988), Cronenberg bucea de un modo más elegante, comedido e igualmente perturbador en las aguas de un género que ha sabido tratar como nadie a lo largo de una ya larguísima y notable carrera. La historia es sencilla; los gemelos Mantle son dos ginecólogos de éxito (ámbos interpretados por Jeremy Irons) y reconocimiento especializados en fertilidad y de personalidades bien diferenciadas; Beverly es mucho más tímido, trabajador y estudioso y Elliot es más superficial y dado los placeres más mundanos. A pesar de ello, sus aspectos físicos son completamente similares hasta el punto de que es prácticamente imposible diferenciarlos.

dead-ringers-700-700x326
Los dos hermanos han vivido completamente unidos desde niños, viviendo juntos y sin lugar a ningún tipo de secretos entre ellos; ambos son partícipes de los éxitos, del dinero, del trabajo e incluso de las mujeres, aunque físicamente individuales. La historia de Elliot y Beverly empezará a torcerse con la aparición de una actriz en momentos bajos que los contratará para dejar de ser estéril.

Elliot y Beverly comenzarán a visitar a la intérprete en su casa fuera de horarios de trabajo y mantendrán una relación sexual con la mujer mientras ella piensa que son la misma persona. Por si fuese poco, mientras Elliot es capaz de establecer una relación meramente de sexo, Beverly empieza a tener vínculos mucho más profundos y a enamorarse de la mujer, lo que le empieza a llevar a un mundo de desvaríos, alteraciones del sueño, obsesiones y perversiones sexuales. De las inseguridades y los celos pasaremos a la completa corrupción y la degradación de la persona, bajo el magistral mando de un David Cronenberg en estado de gracia y de un Jeremy Irons en uno de los mejores papeles de toda su carrera.

100713-irons

 

A pesar de que se podría decir que había sido todo lo contrario en la parte anterior de su carrera, Cronenberg firma una película comedida, distante y de ritmo aplomado que sirve como cimiento perfecto a la construcción de una historia progresiva de narración ejemplar. No es un filme fácil ya que ni es efectista ni tiene un género plenamente definido, aunque su atmósfera sutil cada vez lo va siendo menos… hasta que te atrapa por completo y cuando vienes a darte cuenta estás en el interior de un mundo enfermizo bajo el perfil de personas admirables desde el punto de vista de la sociedad. Absolutamente inquietante la escena de los cirujanos operando con las batas y las mascarillas rojas ante la atenta mirada de los asistentes a un seminario.

DeadRingers4

 

Inseparables (Dead ringers en el título original) es un filme que quizás no destaca por ser tan llamativo como La mosca, La zona muerta o Videodrome ni tan accesible como las maravillosas Una historia de violencia y Promesas del este, pero es una obra tan interesante que desde Can it be all so simple no podíamos sino dedicarle antes o después un artículo completo. Cronenberg en estado de gracia en una película casi olvidada con el tiempo (a pesar de que sorprendentemente tuvo éxito comercial en su estreno) o solapada por obras mayores de su director. Recomendable para cinéfilos no hipocondríacos ni para amantes de narraciones atropelladas. Soberbia.

CIBASS Puntuación CIBASS Cuatro puntos


Leave a Reply

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para mejorar la experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies