El nuevo Joker no es un payaso

Por Juan Manuel Chacón, @juanmchacon

La reciente aparición de la imagen de Jared Leto en la piel de El Joker ha corrido como la pólvora por la Red, como era de esperar. Y es que el payaso del crimen es de ese tipo de personajes que nunca pasan desapercibidos, por algo es uno de los villanos más famosos del vasto mundo de los superhéroes. Desde que se conoció que precisamente El Joker sería uno de los protagonistas incluidos en “Suicide Squad”, la película del grupo de antihéroes del universo DC dirigida por David Ayer y prevista para 2016, las expectativas eran máximas, y era predecible que cualquier modificación en el personaje, por anecdótica que fuera, sería analizada con lupa por las hordas de fans. No era fácil sorprender después del increíble trabajo de Chris Nolan y por supuesto Heath Ledger en “El Caballero Oscuro”. Sin embargo, David Ayer y su equipo no han sido precisamente conservadores y han sabido darle una nueva vuelta de tuerca al personaje. Pero, ¿Se habrán pasado de rosca?

CIBASS Jared Leto como el Joker

Jared Leto como el Joker

¿Qué ofrece este nuevo Joker? Por lo pronto, lo que se ve a simple vista ya es llamativo. Un Joker sin camiseta (algo ya bastante innovador en el personaje) lleno de tatuajes, tanto en el torso como en los brazos y la cara; con prótesis metálicas en los dientes, pelo verde y labios pintados de rojo (estos dos últimos elementos más habituales y casi necesarios o, incluso, intocables para representar al Joker). Estas características podrían servirnos para hacernos una idea de qué es lo que el personaje nos puede ofrecer. Y es que no sólo se trata de apariencia; también de personalidad.

El rostro de Leto refleja a un personaje desquiciado, de gesto más desencajado que burlón. Aunque sólo sea una suposición basada en estereotipos reflejados por la imagen (hasta ahora, es el único material a analizar) este Joker se aproxima más a un criminal de los bajos fondos con un toque de locura que a un genio del crimen con grandes aspiraciones. Por sus tatuajes, cualquiera que no haya leído ni visto nunca al Joker en acción diría que es el típico matón agresivo e impulsivo que visita habitualmente la cárcel. Es cierto que el Joker es un visitante asiduo del manicomio Arkham, pero no es menos cierto que el personaje tradicional no se rebajaría al nivel de los delincuentes comunes llenando su cuerpo de marcas para intimidar,lo cual sería algo más propio de otros villanos de Batman, como Víctor Zsasz, quien hace una marca en su cuerpo con un cuchillo por cada una de sus víctimas mortales. Pero no parece propio de El Joker querer reflejar su estatus en el mundo del crimen a través de tatuajes ni cicatrices. Y desde luego, sus crímenes no se dejan llevar por la agresividad ni el impulso. No es un criminal que acostumbre a matar violentamente con sus propias manos. Alguien que intenta envenenar el agua de Gotham (El Hombre que Ríe, 2005) no es alguien precisamente impulsivo ni agresivo. Es por eso que una de sus formas de reflejar estatus sea quizás a través de su elegante traje morado. Quitarle al Joker su traje es quitarle una parte muy importante de su personalidad, pues éste podría reflejar que no se trata de un delincuente más, un asesino común, sino un inteligente criminal con unas ideas claras y con personalidad de líder. No es el delincuente tatuado que va sin camiseta para intimidar, sino el líder trajeado que planifica los crímenes y da las órdenes al de los tatuajes. El Joker es un líder a pesar de su locura, un ser con un coeficiente bastante alto, una persona creativa y calculadora.

Pocos personajes pueden presumir de haber mantenido sus características principales desde su creación. Gran cantidad de iconos suelen nacer de una idea que, con el paso del tiempo y dependiendo de la aceptación del público y los gustos de los creadores, van evolucionando, algunos hasta convertirse en personajes casi opuestos a la idea inicial. Pero no es el caso de El Joker quien, desde su primera aparición en Batman nº1 ha mantenido sus elementos más característicos. Unas características que tienen su base, como reconoció el propio Bob Kane, creador de Batman, en la apariencia del personaje interpretado por Conrad Veidt en la película alemana El Hombre que Ríe, dirigida por Paul Leni en 1928. El hecho de que apenas haya sufrido modificaciones sustanciales desde su creación significa que el concepto del personaje funciona. Por eso, tratar de cambiarlo radicalmente puede ser peligroso.

CIBASS Jack Nicholson como el Joker

Jack Nicholson como el Joker

Incluso la versión más personal de El Joker, la interpretada por Heath Ledger en “El Caballero Oscuro”, respetaba las líneas generales del personaje original. Las modificaciones añadidas al Joker de Ledger eran más de forma que de contenido. La piel pálida y el pelo verde no eran consecuencia de un producto químico, sino que se trataba de un maquillaje intencionado por parte del personaje. En lugar de tener una sonrisa exagerada y prominente que enseña una gran dentadura, la sonrisa de Ledger estaba provocada por dos cicatrices que se le extendían desde las comisuras de los labios. Sin embargo, la esencia del personaje era la misma que la mayoría de representaciones anteriores: un personaje egocéntrico, con todo planificado, cuyos crímenes están basados en grandes ideas que presenta como parte de un gran juego y con la intención de poner siempre a prueba a su principal enemigo, Batman. El elegante y clásico Joker de Jack Nicholson, quién puede parecer tan diferente al de Ledger, también cumplía esas “normas básicas”.

Aunque sea demasiado aventurado y prematuro tratar de ofrecer una imagen completa y profunda del personaje a través de una sola fotografía, se podría decir que la imagen ofrece información muy reveladora. Y algo habrá querido decirnos David Ayer al enseñar a este Joker descamisado y plagado de tatuajes, de apariencia tan opuesta al clásico Joker creado por Bob Kane y Bill Finger. De lo que no cabe duda es que sea como sea el Joker nunca pasará de moda y siempre será un personaje querido y esperado por el público. Si querían llamar la atención y que habláramos de él desde luego que lo han conseguido.

CIBASS John Douglas La Broma Asesina

El Joker de “La Broma Asesina”


3 Responses to “El nuevo Joker no es un payaso”

  1. Luis Fernández says:

    Yo me recuerdo haber visto el Jocker de Jack Nicholson en el cine de pleno estreno. Para mi no hay otro más legendario.

  2. Evidentemente, es complicado tratar de nuevo un personaje tan identificable como el Joker. ¿Tradición sin que te tachen de clásico o de plagio? ¿Innovador sin que resulte criticable? Pero tengo la sensación de que han sobrepasado el límite, para mal, por todo lo que has señalado.
    Además, una vez vista la foto de todo el equipo, me temo lo peor de esa película: no hay más que ver cómo han representado a Harley Quinn. ¿Y el mazo? ¿Del rojo-negro al rosa-azul? ¿Y esa pinta costrosa que nunca ha tenido el personaje? En fin…

  3. Bruno castro says:

    Yo me quedo con el Joker de Nicholson, rotundo, clásico y terrorifico. Maravillosa la imágen suya en la sala de cirugia estética cuando rompe el espejo y se va riendo en la primera película de Tim Burton.

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