El historietista en su laberinto: Entrevistamos a Ignacio Murillo, Furillo

Por David Rodríguez, @davidjguru / Redacción CIBASS

Mientras recopilábamos información y materiales para nuestro anterior artículo sobre el dibujante Ignacio Murillo (Furillo) tuvimos una pequeña epifanía. Recorriendo números atrasados del TMEO, Monográficos y otras revistas y fanzines, descubrimos tras caerse de una estantería que en la solapa de uno de sus álbumes aparecía una pequeña señal de contacto. Como si se tratase de un documento secreto y al más puro estilo ‘El código Da Vinci‘  ante nuestros ojos se mostró un mensaje que nos invitaba a contactar con Furillo, o al menos a intentarlo. De aquella dirección de correo electrónico de Hotmail empezaron a colgar nuestras esperanzas. Sobre Furillo hay poco escrito en Internet en general, y contactar con él para conocerlo un poco mejor podría ser una divertida aventura que nos permitiese contextualizar mejor al hombre que anida tras algunas de las mejores historietas del mundo del cómic patrio. Tras cruzarnos varios correos (la dirección de Hotmail estaba activa y alguien la leía), le propusimos esta entrevista a la que Furillo se atrevió encantado, demostrándonos que es una persona con un gran sentido del humor y lo que refleja mucha más sabiduría: sabe reírse de si mismo, de su obra y de la vida en general. Esto nos reforzó mucho. Del resto preferimos no hablar, entendemos que la entrevista habla por si sola: cultura pop, pelis de Zombis, Rock and Roll, Franco Battiato o Los Chichos.  Ya nunca volveremos a sentirnos solos en el mundo.

Ahora sabemos que Furillo está de nuestro lado.

 

CIBASS Furillo contraportada de Donde hay pelo hay alegría volumen dos

-Antes casi que de cualquier otra cosa, queríamos saber un poco acerca de tu relación con Internet. Llama poderosamente la atención la escasa presencia digital que mantienes, es muy difícil localizar información actualizada sobre ti o tu obra. ¿Eres directamente anti-Internet? ¿temes que te espíe la CIA? ¿llevas un gorro de papel de plata cuando estás por casa para que los extraterrestres no te lean la mente?

No, no soy antiinternet. Es un invento que está muy bien. Es algo que cuando éramos críos nunca hubiéramos podido imaginar. Algo de ciencia-ficción visto desde la perspectiva de un joven del siglo XX. Yo soy un hombre del siglo XX, “…del siglo XX pero español”, como decía la canción de Manolo Escobar, que en paz descanse. El Bueno de Manolo, un tipo moderno pero atado a la tradición ibérica, “me río de todo menos de Dios“, creo que continuaba la coplilla. De acuerdo. Aunque en este país nos hemos reído mucho de Dios también. ¿A dónde nos lleva todo esto?. Quizá a que era la única forma que se le ocurrió al bueno de Manolo para que rimara la cuarteta. Siempre se van los mejores.

En cualquier caso si no tengo más “presencia digital” como dices es por pura pereza. Por pereza y por cierto fetichismo material Y por mi inmensa humildad que me impide dar importancia a las cosas tan importantísimas que hago. De lo que sí que estoy seguro sin ninguna duda es de la existencia de vida extraterrestre. La Panspermia, es una teoría muy plausible para explicar el inicio de la vida en la tierra. Lo dijo Iker.

-En concreto, sería genial seguirte a través de Twitter. Pedro Vera, Santi Orué o Mauro Entrialgo lo usan. ¿Has pensado alguna vez en crearte un perfil en Twitter? ¿estás ya allí pero con otra identidad?

Como dices acertadamente “estoy allí pero con otra identidad”. En concreto me asomo a ese mentidero digital a través de la cuenta de Palmeras & Puros Compañía Gráfica (@palmerasypuros) , un holding empresarial de import-export centrado en la elaboración y venta de serigrafías de extraordinario aroma y sabor que monté con mi amigo y gran artista turolense Jorge Rueda. Tenemos facebook, twitter, blog y un criado tagalo que se llama Pitompu. A través de esa cuenta sigo, entre otros, a esos tres referentes del humor gráfico que has citado. Me gusta estar en las redes de perfil. Es más cómodo. Reconozco que interactuar con la gente puede llegar a ser gratificante, pero en general prefiero pasar desapercibido. No se vayan a dar cuenta de que soy gilipollas. En concreto esta cuenta tiene muy pocas entradas porque solo escribo en ella para anunciar algo relativo a la Compañía. Me veo incapaz de colgar comentarios a menudo, que tuvieran un mínimo interés. Vamos, que mi cuenta de twitter iba a ser un coñazo.

-¿Cómo es tu relación con la tecnología? ¿dispones de cacharros como tablets, smarphones y esas cosas?

Mi relación con la tecnología es mínima. Tengo un viejo PC,  y mi móvil es el más barato que tenían los de la compañía de teléfonos sin que fuera de esos de los abuelos con las teclas del tamaño de un sello de correos. Los manejo todos a nivel de usuario.
Toda la mandanga esa de tablets, smarfones y demás me aburre cantidubi. Sólo de pensar en tener que esforzarme por comprender su funcionamiento, cómo se guardan los teléfonos, mira esto de aquí, no se qué del wifi, archivos comprimidos zip, actualizaciones, liberar memoria porque no te puedes bajar no se qué y toda esa mierda me da ganas de vomitar y me pone de mal humor, porque en el fondo todos esos aparatos funcionan fatal. Son unas máquinas que sirven para crearte necesidades inexistentes y plomizas. La mayoría basadas en chorradicas.

CIBASS Furillo contraportada del album El Maestro

 

-Nos gustaría saber algo más sobre ti. No sé, como es el día a día de Furillo: a que hora te despiertas, que sueles almorzar, a que dedicas el tiempo libre…

Mi vida desde hace poco más de un año sigue los dictados de dos simpáticos energúmenos que me hacen bailar al son que tocan. Soy un pelele en sus manos. Arrastro mi cuerpo lacerado de enfermo crónico para satisfacer sus deseos más pueriles, cambiarles los pañales, pasearlos y evitar que lloren por cualquier nimiedad. Todo muy gratificante. Mi tiempo libre lo dedico a dormitar e intentar reponer fuerzas antes de que ellos demanden mis servicios, reclamen mis gracietas. Desde que llegaron he empezado a sufrir dolencias de abuela, dolores de huesos, inflamaciones absurdas. Ocasionalmente dedico mi tiempo libre a dibujar, pero básicamente dibujo más en el trabajo, un remanso de paz. Por lo demás me gusta dormir. Me gusta comer. Y mi novia dice que me gusta cagar, pero no es cierto. Lo que pasa es que aprovecho esos obligados momentos de serena quietud para hacer cosas que me gustan, como leer tebeos u otras mandangas, como el twitter, fíjate.

-En el artículo que tienes en Wikipedia dice que naciste en Zaragoza en 1976. ¿Qué hay más allá? ¿a que colegio fuiste de pequeño? ¿eras buen estudiante?

¿Pero quién se molestaría en hacer esa entrada en la Wikipedia?, un abrazo desde aquí a ese ocioso. Sí, nací en Zaragoza en 1976 y bueno, poco más reseñable puedo contar. Siempre me he portado bien. No me gusta molestar y los barullos me aburren. La EGB la hice con los padres escolapios. Como todos los curas, eran portadores de ranciedad, pero, en el ranking del catolicismo académico, no debían ser de lo peor. Tengo una sensación positiva de aquellos tiempos, amén de que me comiera alguna hostia de más, fuera y dentro de la misa. El culto no caló en mí, me refiero al católico, no al académico, pues fui un estudiante bastante aceptable en aquella época. Me hacía cierta gracia la ortopedia del rito católico. Esas misas un día entresemana, con esas canciones rallantes que cantábamos haciendo el tonto, y esa obligación de confesarse, de confesar algo, que por cumplir el trámite, acababas inventándote. Y luego esas fechas míticas como el miércoles de ceniza, pentecostés, felices pascuas y no se qué más, que nunca llegué a aprenderme muy bien porque es un lío. El BUP y el COU los hice en un Instituto. El Ying y el Yang. Cambiaron el crucifijo por un retrato de Juan Carlos I, un libertino. En los recreos le tirábamos trozos de embutido del bocadillo que se quedaban pegados en el “King”. Recuerdo un trozo de mortadela que se pegó semanas allí secándose sobre su cara. Sin duda fue un inconsciente acto premonitorio, entonces nadie, o casi nadie, sabía de su estrecha relación con el mundo del embutido.

Todas las mesas estaban pintarrajeadas (yo dejé allí alguna obra maestra del prefurillismo) Aquello era un desorden. Quizá por falta de hostias, quién sabe. En el instituto me lo pasaba bien. Conforme crecía mis resultados académicos tendieron a la mediocridad, hasta que empujado por esa medianía académica acabé en la facultad de Derecho, auténtico desagüe intelectual del sistema educativo universitario, donde fui impermeable al poco conocimiento que se me pretendió transmitir por parte de aquellos odiosos profesores, y donde me dediqué a perfeccionar mi técnica gráfica. La verdad es que los profesores universitarios son peor que los curas. Los curas son más humanos. Siempre me gustó dibujar y en algún momento valoré la posibilidad de estudiar algo relacionado con las bellas artes, pero me acabó pareciendo una idea pretenciosa.

En el fondo, pensaba, los mejores artistas son autodidactas, así que me dediqué a enseñarme a mí mismo y de esa manera me he convertido en un tipo bastante incompetente.

-En las escasas imágenes tuyas que se pueden encontrar bien por Internet o bien en tus álbumes (que en realidad son las mismas) sueles aparecer con camisa hawaiiana…¿crees que los motivos florales hacen más amable a la gente?

Las camisas de flores nos hacen más humanos. Nos recuerdan que estamos de paso en este mundo. Como cantaban Los Chichos: “Porque tú te ves bonita, tu te pones orgullosa, más bonitas son las rosas y va el tiempo y las marchita“, sí amigos, llevar una camisa de flores es asumir que acabarás tarde o temprano en un agujero, que tu vigoroso y tonificado cuerpo se arrugará y convertirá en una cochambre, pero que te da igual. Y luego es que las camisas Hawaiianas molan mucho y son el complemento ideal para ir a un concierto de Rock and Roll, a la playa, o para ir a trabajar.

-¿Quienes te inspiran más a la hora de definir tu trabajo? ¿tienes tus dibujantes fetiche?

Supongo que pasear por la calle, coger el autobús o entrar en ciertos bares ayuda mucho a la hora de nutrirse de referencias visuales y es un buen estiércol para abonar la semilla creativa.  Pasar el suficiente tiempo en el mismo espacio con una serie de personas puede llegar a dejar en el poso de tu subconsciente una determinada marca, una imagen, una huella humana que queda allí impresionada en tus neuronas como en el negativo de una fotografía y que después, en la soledad del trono, o en cualquier circunstancia que permita a tu mente divagar, surge, como semilla que germina en el gag.

En cuanto a fetiches, pues hombre, me gusta mucho Crumb, claro. Y Shelton. Hay un montón de dibujantes que me gustan. Clowes, Burns, no sé, me gustan casi todos los dibujantes que realizan su labor con honestidad y no van de listillos estéticos… Vuillemín es el más grande. Gloria de Francia. Aquí tenemos a Piñata que es muy bueno, un autor desprendido de toda contención moral que vuela libre en el cielo de la inmundicia. Sin duda un referente. Me gustan también Pedro Vera, Cornellà, Jorge Parras, José Tomás , Ata, Roger…. No sé, me dejo un montón de aquí y de allá, podría seguir diciendo nombres pero me canso. El grupo en general de dibujantes del TMEO ha dejado su poso en mi forma de contar chistes, supongo. Son muchos años compartiendo guasas.

-Y en otros planos de la cultura al margen del noveno arte…¿cuales son las películas favoritas de Furillo? ¿algún disco reseñable?

Me gusta el cine de terror en general, los zombis de Romero , las pelis de la Hammer, Christopher Lee, el cine de terror español, Paul Naschy, “La noche de Walpurgis”,  el giallo, Mario Bava, Darío Argento, “Profondo Rosso“, “Suspiria“, y el cine italiano de los sesenta y setenta rollo Dino Risi, Vittorio Gassman, Mastroiani, y esa mandanga, “I Mostri” es una gran película, las españoladas rancias también me gustan, cualquier cosa en la que salga José Luis López-Vázquez, o de Berlanga, el cine quinqui, cierto cine bélico como “los violentos de Kelly” o “doce del patíbulo“, las películas de James Bond anteriores a la caída el telón de acero, en fin, cine con sabor,  me gusta todo lo que tenga un poco de aroma y sabor. Aunque sea a rancio.
No escucho mucha música, pero me gusta el Rock and Roll. En general escucho lo que cae en mis manos en el momento que sea, como por ejemplo un disco recopilatorio de la Creedence Clearwater Revival que no dejé de escuchar en el coche durante meses porque llevaba reproductor de casette y era la única casette que llevaba por el coche, bueno y porque me gusta la Creedence. Discos no te digo ninguno, bueno sí, cualquiera de los Ilegales. Bueno también me gusta el Jazz. Aunque al final te pone la cabeza como un bombo. Esto pasa con toda la música en realidad, que te acaba cargando. La música instrumental me gusta más.  Y eso me recuerda “Cycle Guitars” de los Born Losers. Un disco que me gusta mucho .

No te diré más. Mi gran gurú musical es Franco Batiatto, cantando en italiano, claro. Pero una cosa voy a decir: Señores, basta ya de vinilitos. Que sí, que molan mucho, pero eso no se puede escuchar en el coche y es un zarrio de cojones. Hombre, ya está bien. Que vas a ver a un grupo, te mola y cuando vas a comprarles algo solo tiene vinilos. ¡Que no tengo tocadiscos!, ¡Que ya no hay guateques!

CIBASS Furillo en Palmeras y puros compañía gráfica

-Acerca de tu trayectoria y del enfoque que conocemos, queríamos preguntarte…¿siempre tuviste claro esta forma de contar historias? ¿hubo alguna vez un soft-Furillo?

Yo a la hora de hacer tebeos me baso en el gag. Hablamos de historias de una página, claro. El gag que se desarrolla en cuatro viñetas es mi especialidad. La mayoría de mis historietas vienen a tener esta estructura. Como las del Maestro. Las historietas del Maestro siguen unas reglas basadas en las del teatro clásico del siglo de Oro. Unidad de espacio, de tiempo y no se qué más. Bueno, pues aquí las reglas son cuatro viñetas y la del final es el ¡zas!. A mí es así como me gustan los tebeos. Como unos entremeses podridos. Cuanto más lo que sea, sea el gag, más gusto me da.

Muy al principio, cuando empezaba a hacer historietas tendía más al surrealismo, creo yo, pero ahora soy más materialista, en general me baso en la confusión, esa técnica que inventó Confucio, como dijo aquella. Algo que parece que va a ser no se qué y que luego resulta que es mierda, lefa, o cualquier cochinada. Cuando hago historias más largas intento seguir la táctica del gag pero hago que el planteamiento sea más largo, claro. ¡Viva el gag!. Una especie de Soft Furillo puede leerse en mis escasas colaboraciones en el Jueves. Pero el Soft Furillo convive en realidad con el Hard Furillo en una dicotomía permanente. Soy un tipo muy sensible e intento transmitirlo en mis historietas.

-¿Alguna vez has tenido que pararte mientras dibujabas porque te estabas incomodando a ti mismo?

No porque todo lo que dibujo me lo invento. Quiero decir que no busco fotografías de operaciones a cólon abierto para dibujar del natural, no estoy tan mal. Me daría mucho asquito. Así que lo que te puedes imaginar tú no puede darte tanto asco como para no poder dibujarlo. Pienso yo. Pero además, ¿qué he podido dibujar yo que sea tan asqueroso?, son todo cosas naturales, como dice mi madre.

-En tu obra, vemos una evolución brutal en cuanto a la gráfica. Al principio resultaba más anárquica, más ‘punk’ o algo así y poco a poco ha ido evolucionando a una consistencia mucho más encuadrada en viñetas e historias, más coherente. Sin embargo en alguna entrevista que hay por Internet comentas que debido a tu gusto por el detalle y el tratamiento exhaustivo de las escenas se te hacía más difícil el construir historias largas. Tras estos años de historias como las del Sr. López, algunas más largas del Maestro como ‘¿Quién es el maestro?’, o ‘Un mundo de mierda’, parece que construyes historias largas sin perder un ápice de detalle. ¿Has conseguido la cuadratura del círculo?

Supongo que al principio no tenía tan claras las historietas que quería contar y como he dicho antes mi humor era quizá más surrealista. Ahora tengo más o menos claro el desarrollo del chiste, buscando la viñeta final, y entonces intento que todo quede clarito y que al llegar al clímax de la gracieta , esta florezca en todo su esplendor estético. Como invariablemente el clímax supone una escena escabrosa o escatológica, pues qué mejor que explayarse a gusto con detalles asqueantes y acumulación de miasma . Mi cuadratura del círculo personal es mi último tebeo que va a salir para finales de año con la editorial Autsaider comics, “Nosotros llegamos primero“, quién  sabe si mi testamento gráfico, en cualquier caso mi obra más compleja, trabajada y que me catapultará al parnaso de la creación tebeística española. Habrá un antes y un después en la historia española del cómic tras el lanzamiento de esta magna obra sin ninguna duda. Ya está bien de bobadas sin trascendencia, de historias amables cómodamente instaladas en la corrección política, de cómic culto, ya vale de higiene, ya está bien de sentimientos almibarados, de falsos recuerdos y de “mírame lo que me pasa a mí”.”Nosotros llegamos primero” no se queda en la anécdota, supone una especie de Quijote del mundo del tebeo. Una historia que ahonda en el espíritu mismo de nuestra ranciedad para destilar la esencia de lo que nos identifica como seres humanos ibéricos.

No me cabe la menor duda de que en un futuro, cuando desnudemos nuestras almas y mirándonos a los ojos caminemos juntos en una sociedad liberada de los lastres del pasado “Nosotros llegamos primero” se estudiará en las escuelas, porque sí, amigos, en un futuro no torturaremos a nuestros hijos con horribles libros de texto ni les daremos la tabarra con tablets ni mierdas digitales, que en el fondo no son sino la vaselina con la que introducir en sus mentes viejas ideas caducas maquilladas de modernidad, no señor. El futuro se tocará con las manos y se explicará con tebeos. En cuanto al continente, “Nosotros llegamos primero” es una epopeya de neorrealismo sci-fi, de tres “R”, clasificada “S” que mezcla un poco todos los géneros que a mí me chanan. A ver si le vendo los derechos al Álex de la Iglesia y me saco unas perras, porque con el cómic te comes los mocos.

CIBASS Furillo Palmeras y Puros

-¿Eres consciente de haber cambiado el lenguaje de los que te leemos? ¿sabes que si alguna vez entramos a un bar e identificamos algún parroquiano de físico…errrrr…digamos…’particular’ solemos decir que parece un personaje ‘Furillesco’?

Me alegro de que haya gente sensible que aprecie mis mierdas hasta ese punto. Seguid usando el término, quizá en un futuro, cuando desnudemos nuestras almas y mirándonos, etc, etc, una RAE sensibilizada con el mundo del tebeo lo acepte en la CLVII Edición del Diccionario de la Lengua. Sería un bonito rastro de mi paso por este mundo.

-¿Sopa de puerros o Vichyssoise? ¿Plato duralex transparente o blanco y cuadrado? ¿Taberna o cervecería-franquicia?

No soy muy de calditos, pero… ¿no son lo mismo?. No quiero sopas, gracias. Además en los caldos nunca sabe uno muy bien que han podido echar porque como está todo ahí derretido pues no se ve. No quiero dar ideas. Hay mucho desaprensivo. Los platos me dan igual, a mí lo que me interesa es lo que echan dentro. Que no sea sopa, por favor. La palabra franquicia ya desmotiva, claro, pero también es cierto que con vergüenza ni se come ni se almuerza y no hay que cogérsela con papel de fumar en esas cosas. Por lo demás prefiero un bar que aparente un uso, osea que no esté demasiado limpio en lo externo, no quiero decir con esto que prefiera un bar hediondo, pero en general las planchas muy usadas dan buen gusto a la comida, los suelos repletos de palillos y restos orgánicos presagian estómagos satisfechos y gallina vieja hace buen caldo, aunque repito, no quiero sopas.

-¿Alguna vez te has incluido a ti mismo dentro de tu obra? En una viñeta sobre el Tiki Top-Less encontramos vociferando entre el público a un señor de patillas, tupé y camisa hawaiana…

Sí, alguna vez me he metido. Aunque sea quizá uno de los tipos más humildes de España también sucumbo a veces a mi propio ego y…  a ver déjame que mire mis archivos….  sí, salgo en una historia del Tiki top-less pero no es esa que dices, es una en la que sale Lola Las Vegas. Yo soy el tipo con tupé, gafas y cara de circunstancias más cercano a la bailarina octogenaria. También me saqué en una historieta del primer volumen de “Donde hay pelo, hay alegría” titulada “Le pasó a un amigo mío“, yo soy el tipo de perilla amigo del prota. En aquella época llevaba perilla. Perilla de “segurata” como dice un colegui mío.

-Una pregunta casi obligada…El Maestro, El Sr. López, Gervasio Ortega ‘El Panzer’, las chicas del “Guarra’s Night Club”…¿a quien quieres más?

La verdad es que me caen todos bastante bien. Todos mis personajillos, incluso alguno que solo ha aparecido en una aventurilla de una página siguen en nómina en mi cabeza. Puede que me pegue años sin dibujarlos y de repente pues hago una historieta con ellos, como con “Yonatan & Asier“.  De entre todos, con el que más relación tengo es sin duda con “El Maestro“. Las historietas del Maestro son el paradigma del arte Furillesco (empezaré yo también a usar el término). Nunca he abandonado al Maestro desde que lo conocí, hace más de quince años. Esta continuidad en el tiempo me ha permitido ser consciente de la importancia de este personaje para mí como plasmación de mi concepción de la existencia misma. Es sin duda una proyección de mi psique, actuando yo como mero canal de transmisión de la psique de la comunidad a la que pertenezco. Osea que, “El Maestro,” es una proyección espiritual de España. Espero que algún día el gran público sepa captar la profunda sensibilidad de este personaje, su auténtico mensaje, su trascendencia y me den el premio Nobel del cómic ya, hombre, que ya vale.

-Muchísimas gracias por tu tiempo y tu paciencia respondiendo a nuestras preguntas. Nos gustaría lanzarte una última cuestión, así para cumplir bien con los estándares de calidad…¿en que proyectos estás trabajando ahora mismo?

Pues ahora mismo me encuentro preparando el “Palmeras & Puros Magazine” Nº1, el vehículo anual de difusión de “Palmeras & Puros Compañía Gráfica” Se trata del segundo número. El Nº 0 está agotado. El Magazine contiene un pequeño catálogo de nuestra producción anual de serigrafías aderezado con cómics, ilustraciones, desquiciados artículos y mandanga variada realizados por el tándem Furillo-Rueda. Publicación que podrán adquirir como toda nuestra producción serigráfica, de intenso aroma y sabor, a través de nuestra tienda On-line. Pueden apreciar nuestro aroma y sabor visitando nuestra web (en construcción) www.palmerasypuros.com
También me encuentro acabando la postproducción y pronto empezando la promoción de “Nosotros llegamos primero” que saldrá para finales de año de la mano de Autsaider Cómics, y cuando salga pues, imagínate: entrevistas, debates, apariciones en televisiones y radio, galardones, fiestas, hojas de calendario que van cayendo, lluvia de billetes, luces de neón, titulares de periódico, champán, risas, palmeras, puros y pim pán y pim pán.

Gracias a vosotros por haber leído mis delirios, espero que no seáis los únicos.
Y gracias por leer mis historietas.


5 Responses to “El historietista en su laberinto: Entrevistamos a Ignacio Murillo, Furillo”

  1. Steve_Rogers says:

    Magnifica (ydivertidisima) entrevista

  2. […] les recomiendo aprovechar las potencialidades que el hipervínculo nos ofrece para visitar nuestra entrevista al autor y  una revisión de tres de sus trabajos. Pero una vez hechas las presentaciones preliminares y […]

  3. […] La entrevista al historietista Furillo fue el mejor regalo de cumpleaños que me hice a mi mismo en muchos años. Lo leía desde hacía años en formatos diferentes y una vez descubrí una lumpen-dirección de correo electrónico de hotmail dentro de uno de sus álbumes. Me dió por escribir y ahí estaba. Normalmente cuando conoces a alguien a quien admiras se producen dos efectos diferenciados: decepción o amor incondicional, y en mi caso fue lo segundo. El Furi se prestó gustosamente a charlar con nosotros y aquello dio lugar a una hilarante entrevista. […]

  4. […] 2012 el dibujante turolense Jorge Rueda, el “Jack Davis” del Turia, propuso a su viejo amigo, el zaragozano Ignacio Murillo “Furillo”, montar un entramado dedicado a la facturación de serigrafías. El objetivo era claro: arte tosco […]

  5. […] sobre aquellos espacios negros. La piel del Weirdo se tatuó con dibujos de José Tomás, de Furillo o de Herr Seele y allí se concentró durante muchas noches lo más granado de los punks, mods, los […]

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