Here Comes Tomorrow: el arco definitivo para New X-Men

Por David Rodríguez, @davidjguru 

“Pues claro que puedes seguir llamándome Ernst, querida. Fue mi artista favorito. Aún me gusta su ‘Europa después de la lluvia’.  Era como el triste recuerdo de un futuro que nunca llegó a suceder”

-Cassandra Nova Xavier

Érase una vez una serie cuyos seguidores decretaron que no había tenido un final digno. Érase una vez un final cuyos seguidores decretaron que no había tenido una serie digna. Esto va de la última parte: a partir de ahora vendrán grandes spoilers y muchas anotaciones. Vamos a describir algo grande en el mundo del cómic, una reunión mítica para intentar crear un final a la altura. Cuestión de decidir si lo damos por conseguido o no. Al final tendrás que tomar partido.

Este es el relato de la defensa para el caso “Here Comes Tomorrow” de New X-Men con Morrison y Silvestri.

Comencemos por ubicar los antecedentes:

Grant Morrison. Un escocés que tal vez podría ser uno de los mejores guionistas de cómics. Especializado en salir a explorar otros campos fuera de lo habitual en los cómics de superhéroes: drogas, sexo, género, mística y contracultura en general. Elementos clave que generaron creaciones míticas como Animal Man o Arkham Asylum.

Marc Silvestri. Uno de los mejores dibujantes de la casa Marvel. Especializado en escenas de acción, en la tensión muscular, en el movimiento. Bajo mi punto de vista el mejor dibujante para plasmar a Lobezno desde hace muchos años. Se curtió en la serie de Logan y todavía puedo recordar aquella saga posterior a Arma-X llamada “El proyecto Shiva” del año 1991 aproximadamente, en el que un Logan sediento de conocimientos sobre su propio pasado entra a bucear en sus recuerdos y paso a paso acaba topando con un super-robot llamado Shiva que se reconstruye en cada destrucción y debe machacarlo N veces.

Logan vestido "a la cubana" durante una operación secreta de la CIA en Palma Soriano en 1963. Nombre código: Emilio Garra.

Logan durante una operación secreta de la CIA en Cuba

Una mini serie genial con increíbles escenas de acción, tiroteos, movimientos, como cuando Logan asalta solo con su motocicleta el helitransporte de Shield desde el Citicorp Building de Mahattan y mete en cintura a Nick Furia y al propio director de la CIA. Joder, como molaba. Los lápices de Silvestri eran lo mejor para plasmar el universo de acción en el que se desenvolvía Logan.

Y en esto que en el año 2000 se produce el lanzamiento de la primera película de la saga X-Men. En ese momento, la serie parece no ir demasiado bien y los fans siguen añorando los grandes momentos,  las buenas sagas como la legendaria “Días del futuro pasado” o el digno crossover “La canción del verdugo”. Pero a partir de la película se empieza a producir los que los técnicos de marketing llaman “el empuje de la ola”, un producto que insufla fuerza a la comercialización de otros productos alineados (estrategias tipo “Toy Story” y demás). Es el momento de relanzar la serie y promover un nuevo enfoque que permita dar un giro adaptativo. Y que se sigan vendiendo cosas.

En ese momento (bueno, un año más tarde) se le ofrece la serie a Grant Morrison y este comienza redactando “El manifiesto de Morrison” que en nueve puntos y de manera muy concreta y clara viene a decir que se acabaron las chorradas, los trajes que te hacen parecer un imbécil si los llevases por la calle y el reabrir cosas manidas como el pasado de Logan. Que esto tiene que volver a molar y que hay que aprovechar todo el trabajo realizado desde la película para construir desde ahí. Hasta modificará el título que ahora pasará a ser “New X-Men”. Difícil resultar más disruptivo en un universo tan conservador como el de Marvel, pero así comenzó esa nueva singladura.

Tom Skylark y su centinela amaestrado, Rover.

*Tom Skylark y su centinela amaestrado Rover.

El asunto tiene su miga, pues  de este replanteamiento surgirán nuevas figuras (Fantomex, los hombres-U) y nuevas tramas y arcos. Los personajes se manejaran entre chaquetas de cuero negro, con un lenguaje más mordaz e irónico, con nuevas actitudes y otros complejos que modelarán conflictos de nueva factura. Pero no me derivaré y marcaré la entrada al escenario que nos ocupa: Here comes Tomorrow.

El escenario. En una de las tramas finales de la serie, Jean Grey vuelve a morir. La escuela queda en manos de Scott y Emma (la reina blanca). Pero en este futuro imperfecto de la saga que nos ocupa, Scott decide no continuar con el sueño de Xavier, y abandona. Hank McCoy (Bestia) se hace cargo de la escuela y tras multitud de problemas, decide probar una nueva droga llamada Hipercortisona-D. Aquello se revela fatal, ya que es una forma nueva para un viejo enemigo llamado Sublime

¿Qué es Sublime? como clave de esta saga, hay que aclarar que Sublime es una especie de consciencia alcanzada por colonias de bacterias inteligentes presentes en el caldo primigenio, una entidad que ha sobrevivido eones ocultando su existencia y temerosa del poder del Homo Superior, intenta fracturarlos creando conflictos y modelando situaciones en las que deban enfrentarse permanente entre facciones. Los mutantes llevan décadas peleando entre ellos y al parecer siempre Sublime esta detrás. Obsesionado con ser especie dominante, se dedica a provocar guerras y a manipular escenarios. Y ahora está dentro del cuerpo de Bestia.  Y quiere dominar el futuro.

 

Bestia dominada por Sublime

*Bestia dominada por Sublime

¿Cómo es ese mañana?

Tras ciento cincuenta años de guerras continuadas, ese futuro se presenta como una batalla constante por el control del planeta y la secuenciación de todo el genoma posible (quien domina el genoma controla el futuro), la tierra y los continentes han sido alterados (Megamérica, Panáfrica, las islas libres de Intereuropa…). Los humanos casi se han extinguido y solo quedan diversas tribus de mutantes que todavía sobreviven a los ataques de La Bestia y resisten de cara al objetivo final: mantener el huevo del Fénix, que dará el poder definitivo a uno de los dos bandos.

En ese mañana La Bestia ha creado un ejercito de “rondadores” a los que ha dotado de capacitación genética casi para asumir cualquiera de los poderes de los mutantes históricos, con lo que en la práctica posee una masa de maniobra técnicamente invencible. Y a ellos se opone una patrulla-X formada por referencias clásicas (Lobezno, que ciento cincuenta años más tarde sigue lozano), nuevas (EVA – Arma XIV, Tom Skylark y su centinela amaestrado) y algunas figuras reutilizadas para el bien (Cassandra Nova). Bueno, y una especie de “hombre-X” particular: una ballena llamada Mer-Max con poderes de telepatía.

Pico, Cassandra Nova, el cerebro de la no-chica, Logan, Arma XIV, Tom Skylark y su centinela amaestrado.

*Pico, Cassandra Nova, el cerebro de la no-chica, Logan, Arma XIV, Tom Skylark y su centinela amaestrado.

Solo el poder del Fénix puede alterar el curso inevitable de la derrota final. Los hombres y mujeres X marchan a la batalla intentando defender las instalaciones del instituto  Xavier del ataque del heraldo de La Bestia: Apollyon el destructor y sus ejércitos (de la posibilidad de que Apollyon sea en realidad Fantomex transformado y deformado por La Bestia podríamos hablar largo y tendido. Hay varias pistas que apuntan a ello).

Tiene nombre de mamerto, pero gasta mucha mala uva.

Tiene nombre raro y gasta mucha mala uva

Caos. Guerra. Destrucción. Aniquilación de especies que albergan en su código genético su propia obsolescencia, indignos de formar parte del futuro planeado por La Bestia. Persecuciones. Diálogos previos a la extinción (“Hola Jeannie, veo que vienes vestida para una juerga” le dice Logan al Fénix en plena posición de ataque). Lucha a la desesperada. Ingeniería genética. El apocalipsis, como el milenarismo, va a llegar. Pero quedan sorpresas y golpes de timón inesperados.

Así se desarrolla una pequeña serie de solo cuatro números que nos trae a los viejos  tiempos, con un gran ritmo, plagada de referencias culturales interesantes, con guiños al pasado, con ese cruce de tecnología y  mística (la conciencia Fénix conecta con su anfitrión a través del chakra de la corona) tan elegante de ciertas sagas míticas como el guantelete del infinito. Con un estilo apabullante, un dibujo impactante, preciso, incisivo. Una gráfica espectacular. Un ritmo trepidante. Una obra que vale la pena disfrutar al máximo y recrearse mucho.

Es cierto que en realidad, en global no queda nada nuevo sobre el tablero.  A ratos parecería que no hubiese nada nuevo bajo el sol. Los seguidores de la Patrulla-X ya conocemos la lista casi completa de todos los futuros posibles y esos arcos argumentales que apuntan hacia delante en el tiempo: desde el futuro de los centinelas, hasta el futuro posible de  Apocalipsis como alto señor y pasando por la línea temporal de Bishop. Incluso las idas y venidas de Jean Grey entre la vida y la muerte, pero así es el ciclo del Fénix por definición (Emma Frost parece burlarse de ello: “Solo es la cuarta vez o así que tienes que enterrarla. Deben resultarte muy tediosas, Scott querido, todas estas reposiciones de tu pena”). No hay una clara estructura novedosa o un esquema que resulte mínimamente arriesgado. Hasta de la tiranía genética tenemos nociones ya (Apocalipsis, Cable, Discordia, Mr. Siniestro, etc.), pero tal vez en todo eso estribe la grandeza de esta pequeña serie: la capacidad para partir de un universo conservador y poco innovador en general (Marvel -la casa de las ideas- siempre parece estar girando sobre los mismos círculos) y conseguir un canto del cisne como este, tan espectacular y tan rico en forma y en fondo, en matices, en detalles y en pequeñas intromisiones. Si no podemos sustituir el lienzo, al menos cambiemos el color de las pinturas y su distribución, parecen pensar Silvestri y Morrison.

Una pequeña serie que serviría para dotar de sentido a toda el ciclo de New X-Men, que fue un buen intento de recuperar lo perdido, la mejor despedida posible de la  serie para Grant Morrison.

Tal vez se hubiese conseguido antes reuniendo a dos genios como Marc Silvestri y Grant Morrison.

Gracias por reuniros chicos. En serio.

Original de Marc Silvestri para "Here comes Tomorrow".

*Original de Marc Silvestri para “Here comes Tomorrow”.

Bienvenidos al mañana.

 

 

CIBASS Puntuación CIBASS Cinco puntos


3 Responses to “Here Comes Tomorrow: el arco definitivo para New X-Men”

  1. Stoner says:

    Deseando leerlo!

  2. Miguei says:

    Asombroso artículo, desde luego dan ganas de leer el cómic

  3. María Rey says:

    Parece una gran serie y me has creado muchas expectativas.

    Genial, gracias.

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